Suenan tiempos de congreso local en Vilagarcía. Los popes del partido parecen entenderse, así que tal vez haya ejecutiva fácil
13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Solventada su gran cita federal, el aparato del PSOE se mueve hacia abajo en busca de la renovación periódica de sus órganos de dirección. En breve estará sobre la mesa el congreso galaico y, a partir de ese momento, la ejecutiva de Vilagarcía se ha comprometido a convocar sin demora el congreso de la capital arousana. Un momento que muchos, en el seno del puño y la rosa, esperan ansiosos desde las pasadas elecciones municipales, aunque por muy diferentes razones.
Hay quien, decepcionado por los resultados de los comicios del 2007 y poco convencido de la labor del gobierno local, afila el cuchillo a la espera de hacer blanco mientras tienta a sus propios peones en la sombra. Hay quien, por contra, defiende la gestión del equipo que dirige Lino Mouriño , cuyo peor momento fue, sin duda, la elaboración de la candidatura de las municipales, la necesidad de ejecutar dolorosos descartes y el posterior affaire de la dimisión de Enrique León. No falta, por último, quien está dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva para abrir una nueva etapa y tratar de evitar que el Partido Popular, que se quedó a 455 votos de conseguirlo, pueda volver a convertirse en la formación más votada en Vilagarcía.
Dos lineas que se acercan
Hoy por hoy son varias las sensibilidades que funcionan en el interior del Partido Socialista. Pero, en resumidas cuentas y por razones más que obvias, dos personas constituyen la referencia para la militancia y el aparato. Por una parte, Modesto Pose , secretario provincial del PSdeG en Pontevedra y diputado en el Parlamento de Galicia. Él fue quien se echó a la espalda el fenomenal conflicto de la renuncia de León y a quien apuntaron las voces más críticas. No en vano, representa, al mismo tiempo, el principal puntal de la formación del puño y la rosa en la capital arousana y su primer referente en el concierto político gallego, con permiso del presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Jesús Paz , cuya opinión es respetada y siempre tenida en cuenta.
Por otra parte, en la ciudad sigue teniendo una relevancia fundamental el ex alcalde, Javier Gago , ahora presidente de la Autoridad Portuaria. Él encarna los mejores momentos electorales del PSOE en las distancias cortas de las municipales, y la influencia de sus 16 años de gestión está, por pura lógica de proximidad, muy presente.
En principio, cualquiera diría que, después de todo lo ocurrido antes y después de los comicios, uno y otro estaban destinados a enfrentarse, de alguna manera, en el inminente congreso local. Sin embargo, esto no tiene por qué suceder así. Al parecer, últimamente se ha producido una notable aproximación entre Pose y Gago, de tal forma que la perspectiva de una ejecutiva de consenso es más que factible. Evidentemente, la dirección vilagarciana debe sufrir cambios y aceptar incorporaciones, pero no tienen por qué resultar traumáticos.
Mucho se ha hablado sobre la secretaría xeral y acerca del futuro de Lino Mouriño. Hoy por hoy, todo indica que podría repetir de desearlo, con las correspondientes modificaciones en el seno de su grupo. Otra cosa es que él mismo esté dispuesto a continuar después de lo que ha caído. Esta es una de las claves principales que restan por desvelar hasta la convocatoria de la asamblea de la militancia.
En su día se habló incluso de María Araújo como posible punta de lanza de quienes, en su momento, se vieron desplazados de la primera línea de la vida política municipal. Ella podría ser una de las nuevas integrantes de la ejecutiva. Al igual que alguno de los miembros del grupo municipal de gobierno. La idea de que ciertos concejales formasen parte de la dirección local del partido fue sostenida siempre por Gago. Máxime cuando las circunstancias aconsejan que la representación institucional y la cúpula del partido colaboren estrechamente, echándose esos tan necesarios capotes mutuos. También en esto funcionan las cábalas sobre caras y nombres. Se admiten apuestas.