Desde aquellos lejanos tiempos en los que llegó en helicóptero para poner en marcha una de las más importantes operaciones contra el narcotráfico, han sido varias las veces que en la ría de Arousa hemos disfrutadon con la presencia del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón , sobre todo desde que hizo amistades en Vilagarcía. Y esa fue la causa por la que volvió este fin de semana. Lo hizo para asistir a la boda del hijo de Enrique León , ex comisario de la policía nacional y ex alcalde de Vilagarcía. El enlace entre Enrique León, hijo y la vilagarciana Esther Senra estaba previsto para la tarde de ayer en Cornazo, pero antes, el orgulloso padre y su amigo el juez, acompañados de sus mujeres, se fueron a dar un paseo por Cambados, donde pararon a comer en uno de los más afamados restaurantes, el de Yayo Daporta . ¿Les habrán servido nécoras?
No fueron los únicos que ayer se lo pasaron bien, porque fue una jornada en la que se celebraron fiestas de San Cristóbal por lo ancho y largo de las carreteras arousanas. Nosotros les hemos traído las de Castrelo, que fueron de lo más lustrosas. Como siempre, empezaron con los coches y camiones engalanados para acudir a la procesión, y luego todos los asistentes se concentraron en la carballeira de la parroquia para disfrutar de una sardiñada en condiciones. No fue más que un aperitivo para poner a tono el cuerpo, ya que a los parroquianos les espera hoy otra cita gastronómica muy cerca, la de la Festa do Labrego de O Mosteiro. Y en días posteriores, ya saben, los callos de Meis, la solla de Catoira, los churros de Pontecesures... O sea, lo más apropiado para la operación biquini .