«Una pesadilla». Así califica José Manuel Gómez la pugna que mantiene el Arousa con la firma Bitango. Una pugna que ya ha llegado a los tribunales y que en un primer veredicto ha caído del lado de la empresa. La firma ha solicitado que la sentencia, que condena al club vilagarciano a abonar alrededor de 28.000 euros, se haga efectiva a pesar de que el cuadro arlequinado ha presentado un recurso, y la jueza ya solicitado al presidente de los arousanos una relación de los bienes del club.
Una sentencia también contraria en el recurso supondría un varapalo para la delicada situación económica que vive el club, de ahí que José Manuel Gómez asegurara ayer que estaba dispuesto a tender la mano a los responsables de la firma para intentar negociar el pago de la deuda.
El presidente insistió en que la situación económica del club es delicada -«estaba mal y sigue mal», apuntó- pero en sus cuentas hay motivos para el optimismo. Gómez cifra en alrededor de 40.000 euros la cantidad que está pendiente de ingresar entre donativos, cobro de publicidad y el dinero que debe llegar de la Federación Española. Ese dinero serviría para pagar las dos nóminas que todavía se adeudan a los jugadores (24.000 euros) con lo que la deuda del club se mantendría en los niveles de la pasada temporada. De todas formas, el presidente solamente esbozó los números puesto que entiende que los primeros en ser informados sobre las cuentas oficiales del club deben ser los socios en la asamblea. La cita con los abonados arlequinados todavía no tiene una fecha fija pero presumiblemente se celebrará a mediados de este mes de julio.
Gómez apuntó que ofreció la rueda de prensa de ayer para intentar tranquilizar a la masa social del club, en la que había detectado cierta sensación de temor a una bancarrota total en la casa arlequinada.