La gran lección del «Prestige»

AROUSA

El Intecmar ha desarrollado una herramienta para hacer legible la información necesaria para gestionar una crisis en el mar

29 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando empezó a escupir chapapote, el Prestige puso en jaque a todo un país y a quienes en aquel momento lo dirigían. Durante aquellas largas jornadas en las que el fuel cercaba la costa gallega, amenazador e inquietante, una verdad quedó desnuda sobre la arena: la información que ofrecían otros países sobre lo que pasaba delante de nuestras costas era mejor que la que se generaba aquí. Un año después del siniestro, ya con la cabeza más fría, el entonces director del Intecmar de Vilaxoán, Juan Maneiro, reconocía públicamente que la información en base a la que se habían tomado decisiones «era mala». Y el centro del que era responsable empezó a pensar, también, en clave de lucha contra la contaminación marítima.

La nueva dirección del centro siguió este rumbo y parece que ese trabajo está dando, sigilosamente, sus frutos. En Vilaxoán se ha diseñado una herramienta que permitirá entender a quienes están dirigiendo el gabinete de crisis lo que realmente pasa fuera, en el mar. Se trata de un software que, básicamente, permite representar gráficamente en un único mapa información de vientos, corrientes y posibles caminos a seguir por las manchas que se estén siguiendo.

Pedro Montero es técnico del Intecmar. Y hace un par de semanas, participó en Tarragona en un simulacro de accidente marítimo con vertido de fuel incluido. En esa falsa crisis se probó el software diseñado en Vilaxoán. Una pieza que puede ser clave. Montero explica por qué. «Neste tipo de situacións hai moita información que ter en conta. Hai información de ventos, de correntes, previsións, cada unha nun formato. E á xente que ten que tomar decisións o que lle ten que chegar é unha información o máis clara e precisa posible».

El técnico del Intecmar explica que el ejercicio que este año se ha desarrollado en Tarragona ya se celebró en el 2007 en Vigo. Son simulacros a gran escala organizados por la Dirección General de la Marina Mercante para poner a punto todos los mecanismos y protocolos que no pueden fallar en una situación de peligro real.

El simulacro

«O noso traballo desenvolvíase nunha sala de ordenadores, na unidade de seguimento e predicción», explica Montero. Su trabajo, como científico, se traduce en poner en marcha sus programas matemáticos que interpretarán los datos enviados por boyas lanzadas al mar y los cruzarán con los procedentes de la observación directa del espacio.

¿Estamos en mejores condiciones para hacer frente a otro Prestige? Montero se muestra prudente. «No tema científico se avanzou bastante», explica. Sostiene que «antes información xa a había, o que pasa é que estaba moi dispersa. Había moitos grupos traballando de forma illada, e agora se ten gañado moito só mellorando a coordinación entre todos eses equipos».

Después del Prestige se avanzó en la búsqueda de modelos matemáticos que afinasen las predicciones sobre la evolución de una marea negra, por ejemplo. Y se abrieron otros caminos porque aquel suceso «foi unha evidencia da necesidade dunha maior organización, dunha maior rapidez á hora de por en marcha o operativo, e da necesidade dunha rápida distribución dos resultados».

Ojalá no sea necesario comprobar nunca lo mucho que se ha avanzado en este campo.