Un programa para prevenir la violencia llegará este año a 17 centros de secundaria

A. Castroverde

AROUSA

Una anciana de 76 años amenazada por un grupo de menores o un escolar agredido con imágenes de la paliza grabadas en móvil son sucesos que casi a diario se denuncian en los medios de comunicación. El programa Sin Violencia. convivencia, desarrollado por la Cruz Roja y presentado ayer por su presidente, Jorge Araujo, intenta atajar este problema mediante la prevención y la formación en centros escolares.

Talleres con alumnos de secundaria, a los que se han apuntado 17 centros de la provincia, ofrecen formación sobre violencia y derechos humanos. Violencia doméstica, resolución de conflictos, autoestima y el buylling (acoso escolar) serán objeto igualmente de reflexión. Métodos como el debate, la interpretación de distintos roles o las dinámicas de grupos son utilizados como instrumentos didácticos.

«Nuestra acción es preventiva y no sabemos cuántos episocios de violencia se pueden haber evitado, pero creemos que contribuye a que haya menos casos», aseguraron los responsables del plan, subvencionado con 30.000 euros por la Diputación.

Además de los talleres, el programa prevé intervenciones con docentes para abordar la resolución de conflictos en las aulas, así como la prevención y detección del acoso escolar. A partir del próximo curso, en los centros que lo soliciten habrá una sesión de hora y media con familias para enseñar a los padres a comunicarse con sus hijos adolescentes y la importancia de establecer límites. También se enseñarán pautas para detectar si un hijo está siendo acosado y qué se puede hacer para resolverlo. A partir de octubre, habrá otra intervención con alumnos de 5º y 6º de Primaria.

En el último año un total de 700 alumnos se han apuntado al programa, entre ellos, los IES A Xunqueira y A Xunqueira I, el Mestre Landín (Marín) y el Colexio Monterrey (Vigo). También apelaron al mismo el CPI Manuel Padín Truiteiro (Soutomaior), el Domingo Fontán (Portas) y el de A Cañiza. Otros centros en los que se ha desarrollado son los IES Castelao (Vigo), Teis (Vigo), Mos, Terra de Turonco (Gondomar), Carlos Casares (Vigo) y Faro das Lúas (Vilanova).

Otros cuatro más

A comienzos del próximo curso serán atendidas las solicitudes del CPI de Soutomaior y de los IES de As Barxas (Moaña), Val do Tea (Ponteareas), y Miguel Ángel González Estévez (Carril-Vilagarcía).

En el programa se han puesto asimismo en marcha seis grupos de convivencia que están en distintos estadios de ejecución. Estos grupos están formados por un alumno de cada nivel educativo de secundaria, dos profesores, un orientador y un representante de la Ampa. Situación demográfica y número de alumnos hacen que cada centro sea distinto por lo que es precisa una investigación previa en cada uno. El informe sirve para que los grupos de convivencia diseñen un plan de acción específico en cada caso. Normalmente se promocionan los derechos humanos, se comentan noticias aparecidas en los medios, se analiza la convivencia y se organizan actividades puntuales para prevenir la violencia.

En estos momentos hay ya IES, como por ejemplo el Illa de Ons (Bueu) y el Antón Losada (A Estrada), que funcionan de forma autónoma y desarrollan con regularidad su plan de convivencia. En el IES Sagrado Corazón de Pontevedra se investigaron las situaciones de convivencia escolar y se creó de forma autónoma su plan de trabajo. El Monterrey de Vigo elaboró un plan de actuación.