En el auto de Protección Civil

Susana Luaña redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Seguro que todos los niños de la comarca envidiaron ayer a sus vecinos de Vilagarcía, que estuvieron de fiestas y, por lo tanto, no fueron a clase. Todos menos los alumnos de infantil del colegio Julio Camba de Vilanova, que sí tuvieron que madrugar para el ir al cole, pero que dejaron de lado los cuadernos para disfrutar de una jornada con los fornidos mozos de Protección Civil. La directiva de la agrupación se acercó ayer al colegio con su flamante camión contraincendios para hacerles a los pequeños una demostración de cómo actúan en caso de emergencias y las posibilidades del vehículo a la hora de apagar un fuego.

El presidente de la agrupación de Vilanova, Ramón Evaristo Tourís, el secretario José Luis Barcala y el tesorero, Ricardo Pérez Mougán, que son los que se acercaron al colegio Julio Camba con el camión, saben bien que con los más pequeños hay que esforzarse con la cuestión lúdica para que luego les queden claras una serie de nociones que eran, en realidad, el objetivo de la jornada. Se trataba de explicarles a los pequeños lo que son las emergencias y cómo se actúa, pero también que sepan lo que tienen que hacer ellos si alguna vez se encuentran en peligro, insistiendo mucho en el número 112 para que se les quedara en la cabeza.

Y a cuenta de esas nociones sobre seguridad y emergencias, los pequeños se lo pasaron de lo lindo, ya que pudieron dejar el manido pupitre para subirse al coche contraincendios y acompañar a los voluntarios en lo que imaginaron una interesante jornada cargada de acción y peligro, como en las películas. Que a los pequeños basta con darles un empujoncito para que echen a volar la imaginación. Y tanto se animaron, que algunos no se cortaron nada cuando las mangueras se pusieron a funcionar, y hubo quien llegó a casa con el mandil mojado, y no por la lluvia que cayó unas horas después.

Los chicos de Protección Civil ya habían vivido una jornada previa rodeados de escolares, y esta vez, todavía más pequeños. El miércoles visitaron la guardería, para hacer una similar demostración con sus alumnos, que todavía deben estar contando a sus padres su experiencia a bordo del coche rojo de la agrupación de voluntarios.