El mundo no siempre fue como lo recordamos, y desde luego, no siempre fue como lo viven los niños. Para que no piensen que las cosas siempre fueron así y que siempre hubo consolas, bocadillos y teléfono móvil, los niños de Vilaxoán recibieron ayer la visita de tres abuelos que les explicaron cómo era el mundo cuando ellos eran nietos.
La idea la puso en marcha la jefa de estudios del colegio vilaxoanés, Alicia Porto , que junto a sus compañeras preparó esta jornada de convivencia con el objetivo de resaltar la figura de los abuelos, que hoy en día desempeñan un papel crucial en la educación de los nietos. Maruja , Tucho y Manolita fueron los tres abuelos voluntarios que se prestaron al bombardeo de preguntas de los chavales. Los tres compartieron una afirmación que, como punto de partida, sirvió para establecer vínculos comunes entre generaciones: «Os netos sempre foron atravesados e inquedos, antes e máis agora», dijo Tucho.
A los niños de Vilaxoán se les ocurrieron miles de preguntas para plantearles a estos tres abuelos. Tanto que tras una hora de charla ninguno tenía ganas de acabar y todavía se quedaron muchas dudas en el tintero aguardando a la próxima ocasión, que seguro que la habrá. Entre todas esas preguntas hubo tres temas que interesaron especialmente a los niños: cómo jugaban sus abuelos, qué hacían en el colegio y, sobre todo, ese tiempo en el que muchos de ellos pasaron hambre.
Los abuelos fueron poco a poco explicando cómo hacían las muñecas de trapo, con cabezas de serrín y trenzas de lana, cómo había un cole para los niños y otro para las niñas, cómo tenían que trabajar después del colegio o cómo les daban leche en polvo y un poco de queso en la escuela para intentar paliar la desnutrición que tenían. Eso sí, Manolita recuerda que el queso «estaba moi bo, nunca volvín comer outro tan rico». Algo bueno hay que sacar siempre, incluso de los malos tiempos. Otra lección para los pequeños.
Hubo muchos aplausos ayer y, a juzgar por el que cerró la jornada, los niños disfrutaron de lo lindo con lo que les contaron los abuelos. Pero no solo los chavales aprendieron: hubo también alguna lección para los mayores. Ana , la nieta de Maruja y Tucho tomó la palabra decidida para anunciar «una pregunta para mi abuelo». Y le espetó: «¿Cuándo vas a dejar de fumar?». Su intervención fue vitoreada por el público, así que el abuelo, aunque parecía un poco reticente, va a tener que ir pensando en hacer caso a la petición de la pequeña. Al fin y al cabo, qué no se hará por un nieto.