O Piñeiriño busca alegrar con árboles una zona gris de hormigón y cemento

AROUSA

11 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El trabajo de alumnos y profesores ha ido convirtiendo poco a poco el colegio de O Piñeiriño en un espacio agradable en el que el color verde de plantas y de árboles domina cada rincón. Este curso han centrado su atención en el patio de Infantil, una zona del centro en la que todavía predomina el impacto del hormigón y del cemento.

El objetivo es dar vida a esta parte del recinto a la que se accede a través de la Rúa da Paz y de la Praza da Tolerancia, hermosos nombres con los que la comunidad educativa ha bautizado estos espacios aledaños a la puerta principal.

El adecentamiento de esa zona ya se ha iniciado, pero todavía quedan cosas por hacer, puesto que el proyecto no solo prevé plantar árboles y crear zonas ajardinadas, sino que también se trata de crear una pequeña laguna donde poder tener algunos peces que los pequeños se encargarían de cuidar.

El trabajo no es fácil, porque el suelo tiene piedra y cemento y es complicado trabajarlo. Pero las actuaciones ya han comenzado, y algunos árboles ya crecen en ese espacio en cuyo extremo plantarán hiedras, jazmines y otras plantas que puedan enredarse y tapar la valla metálica que cierra el patio.

Tampoco les gusta el enorme muro de hormigón que delimita el patio por la zona que lo conecta con el espacio de recreo de los mayores, situado en un plano superior. Así que han decidido taparlo. Para ello quieren construir tres jardineras de obra de unos cinco metros en las que plantarán diferentes tipos de vegetales, algunos de ellos trepadores, de manera que con su crecimiento vayan cubriendo el hormigón. En la jardinera central, que se construirá un poco más ancha, está previsto colocar un pequeño estanque para peces y plantas acuáticas.

Pero el proyecto ambiental que el colegio de O Piñeiriño ha puesto en marcha dentro del programa Voz Natura de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre no se restringe al trabajo en el exterior. También en las aulas los alumnos de este centro educativo de Vilagarcía aprenden muchas cosas sobre la naturaleza y la conservación del medio ambiente.

Un auténtico tratado

Cada año suelen hacer un libro sobre algún tema relacionado con ello, y en esta ocasión ha sido el agua la destinataria de su atención. A auga, fonte de vida , es el título de esta obra a la que han dado cuerpo todas las aulas del centro educativo. La idea de tratar este asunto surgió tras las inundaciones del otoño del 2006 y también a raíz de otra catástrofe relacionada con el elemento líquido: el vertido de Brenntag al río Umia.

Ese amplio tema se ha dividido en varios apartados y cada curso se ha encargado de uno de ellos. Al final, el resultado ha sido un auténtico tratado sobre el agua en el que tienen cabida desde los molinos a las centrales hidráulicas, los animales del mar o los que pueden encontrarse en los cauces fluviales, hasta la Festa da Auga, cuentos, poemas o refranes.

Componiendo este trabajo los niños no solo aprendieron muchas cosas sobre el agua, sino que también les sirvió como una fórmula de sensibilización sobre el ahorro, la contaminación o las lluvias ácidas. Con este son ya varios los libros de este tipo que han confeccionado y que guardan y consultan en su biblioteca.