Fredi Bea fue uno de los blancos de la oposición en el pleno del lunes, pero esta vez casi no hizo falta que se defendiera; sus compañeros de gobierno lo hicieron por él. Primero Antón Mascato en el debate sobre las cámaras; «non quero que quede a sensación de que Fredi se trata de sacar do medio deste asunto», señaló.
La segunda ocasión fue a raíz de una pregunta de AMeca por la que sugería que el edil estaba desatendiendo su labor municipal -por la cual cobra una dedicación exclusiva- en favor de los entrenamientos de piragüismo: Bea está preparando el Europeo de Milán.
La concejala de Obras, Ángeles Domínguez, rompió una lanza por su compañero. «Eu respondo porque Fredi traballa moitísimo, incluso sábados e domingos». Y como a Filgueira no le satisfizo la explicación, terció el alcalde que dijo estar harto de que el tema de las dedicaciones exclusivas salga a relucir en los plenos. «A quen lle ten que dar conta o concelleiro é ao alcalde, e este alcalde e goberno respaldan a Fredi Bea no seu traballo. Dentro de tres años son os veciños os que valorarán».
Filgueira aún diría su última palabra para defender su derecho a fiscalizar las dedicaciones exclusivas y para ahondar en su particular guerra con Cacabelos. «Se atendemos á democracia interna dos partidos e ao que votaron os veciños, vostede non estaría aí».