La temperatura en la comarca sube 0,18 grados cada década

S.L.L.

AROUSA

11 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El 9 de abril del 2007, la gente subía asfixiada a Armenteira para disfrutar de la romería de A Nosa Señora das Cabezas. Las imágenes que quedan de aquella jornada muestran a grupos de jóvenes subiendo al monte en pantalón corto y camiseta. Los termómetros superaban los 25 grados y los arousanos regresaban a la rutina después de una Semana Santa en la que habían podido disfrutar de las playas. Un año después, la estampa es muy distinta, con vientos fuertes y lluvias que en los últimos días provocaron algunas inundaciones, como la que sufrieron los animales que dormían tranquilamente en el establo de una casa de Cea. Sin embargo, el pasado fin de semana, los que pudieron y quisieron ya se dieron el primer chapuzón en las playas arousanas.

Como semejantes desequilibrios no paran de repetirse en los últimos años, la Consellería de Medio Ambiente ha encargado una serie de estudios sobre el cambio climático en Galicia en los que los expertos han analizado cuestiones como el incremento de la temperatura, las lluvias y las consecuencias de dichos cambios en el ecosistema, en las aguas de las rías y en la salud de la población.

En lo referente a la evolución reciente del clima en Galicia, el estudio constata que la temperatura está subiendo a un ritmo de 0,18 grados de media. Ese incremento coincide con el detectado en la comarca, que también sube 0,18 grados cada diez años, un aumento inferior al de otras comarcas tradicionalmente más frías, como Ferrol, donde sube 0,26 grados, o Lugo, con 0,37. En cambio, cuanto más al sur, las variaciones en el termómetro son menores, con 0,19 grados de incremento en la frontera con Portugal o 0,03 en algunas zonas de Ourense.

Precipitaciones

Más difícil es evaluar los cambios en las precipitaciones, porque se constata que, en los balances anuales, no varía mucho la cantidad de agua recogida, lo que sí cambia es la época de las lluvias, que ya no se concentran siempre en los meses tradicionalmente más lluviosos. Por eso se dan veranos húmedos frente a invernos secos, y épocas de inundaciones precedidas o seguidas por incrementos bruscos de las temperaturas; o al revés, como en los últimos días.

El 2008 empezó con lluvias en la comarca y sigue esa tendencia, ya que en el primer trimestre se recogieron 422 litros por metro cuadrado, el doble que el año pasado.