La paralización de la obra del Centro de Tecnificación de Vela ha estado rodeada del misterio con el que la Dirección Xeral para o Deporte ha manejado el asunto.
Tras cuatro meses sin obreros en la parcela de O Cavadelo, el departamento autonómico proporcionaba a este periódico las primeras informaciones sobre el parón. Corría el 9 de octubre y desde la Xunta se desvelaban las causas oficiales del punto muerto en el que se encontraba el proyecto. La empresa adjudicataria, Misturas, Obras e Proxectos S.A., habría solicitado la ampliación del plazo de ejecución de las obras alegando que las inundaciones del otoño del 2006, por un lado, y la necesidad de una reforma del proyecto de la fachada, por otro, habían retrasado los trabajos.
Fuentes de la Federación Gallega de Vela permitieron conocer dos semanas después la verdadera razón de la parálisis del Centro de Tecnificación de Vela, coincidiendo con la reanudación de la obra. Así, según pudo saber el ente federativo por la propia Dirección Xeral, la causa real tras el retraso habría sido la negativa del constuctor de la instalación a seguir adelante con el proyecto al no coincidir sus cálculos de costes con el precio de licitación, cerca de 2 millones de euros. De hecho, a comienzos de octubre la oficina de Marta Souto había explicado que el reinicio de la actividad en la parcela de O Cavadelo estaba pendiente de la negociación abierta en esos momentos entre la dirección de obra y la empresa adjudicataria, sin explicar la naturaleza de la misma.
La indefinición sobre la marcha del proyecto del C.T.V. causó en octubre un profundo malestar en la concelleira de Deportes de Vilagarcía, que calificó a los responsables de la Dirección Xeral de «descorteses» por su falta de información. Más duro fue el grupo municipal del Partido Popular, que acusó al departamento autonómico de faltar a su compromiso con Vilagarcía, y al gobierno local de la capital arousana de dejadez ante el mutismo de San Caetano. Desde la Xunta se evitó entrar en polémicas.