Una protesta vecinal corta el tráfico en el vial de Pontevedra a Vilagarcía

A. Castroverde

AROUSA

La interrupción de la circulación concluyó al anunciar la policía que iba a identificar a los manifestantes

07 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una nueva protesta vecinal, protagonizada por los vecinos afectados por el desdoblamiento de la PO-531, cortó anoche media hora la carretera de Pontevedra a Vilagarcía. El corte se produjo otra vez en el semáforo de Campañó y volvió a originar largas colas en hora punta en las proximidades de Pontevedra, tanto en dirección hacia Vilagarcía como desde la comarca arousana hacia la capital.

Los vecinos comenzaron su protesta aprovechando un cierre del semáforo en torno a las siete y media de la tarde. Poco a poco, fueron formándose importantes retenciones de vehículos en la zona y, al igual que en otras ocasiones, el efecto acordeón se dejó notar y originó un tapón de tráfico que fue especialmente importante en la salida de Pontevedra desde A Barca.

No obstante, a diferencia de lo sucedido el pasado jueves, cuando los afectados realizaron la primera protesta, muchos conductores optaron por dar la vuelta y escapar del atasco por viales alternativos, singularmente por la carretera de Santiago y San Caetano-Alba.

Este mismo recorrido fue empleado igualmente por vehículos que accedían a Pontevedra desde Curro (Barro), especialmente en los primeros momentos del corte. Pero, a diferencia de lo sucedido hace una semana, la protesta vecinal no sorprendió a la policía ni a la Guardia Civil, cuyos agentes la siguieron muy de cerca desde el primer momento. Hasta tres coches de la Policía Nacional y cuatro agentes de las patrullas de tráfico del instituto armado se personaron de inmediato en la zona dispuestos a intervenir.

Identificación de responsables

Fuentes vecinales explicaron que, poco después de las ocho de la tarde, los agentes les comunicaron que procederían a identificar a las personas que se encontraban en el semáforo interrumpiendo el tráfico.

Fue entonces cuando se disolvió la concentración, compuesta por unas ciento cuarenta personas, según las indicadas fuentes. No obstante, los vecinos siguieron realizando cortes intermitentes al atravesar de un lado al otro la vía, tras pulsar el botón que pone en verde el semáforo para que puedan pasar los peatones.