Que ejercitar el cuerpo es tan importante como mover el cerebro es una verdad como un templo. Ayer, en el colegio Torre, veinte chavales de A Illa y otros veinte de Vilalonga pusieron en práctica aquello de «mens sana in corpore sano». Dentro del programa Deporte na Escola -y con la colaboración de la Fundación municipal-, jugaron al bádminton, baloncesto, balonmano y fútbol sala. Pero además de verse las caras en las pistas deportivas, los chavales se enfrentaron en una prueba cultural.
Los chavales que ayer participaron en estas actividades son de tercero y cuarto de primaria. Es decir: cuentan entre 8 y 10 años. Carlos Lorenzo, el profesor de gimnasia de A Illa, recuerda que las pruebas que se realizaron se adaptaron a esas edades. Incluidas, lógicamente, las preguntas que se realizaron en la prueba cultural, y que giraban sobre cuestiones como matemáticas, geografía, lengua gallega, Galicia, naturaleza y educación física.
Ayer, en A Illa, nadie hablaba de vencedores y vencidos. Y es que, según el programa Deporte na Escola, «gañar debe ser só unha parte máis do xogo». En cualquier caso, al César hay que darle lo que le corresponde, así que ahí van los resultados: los isleños se impusieron en bádminton y balonmano. Hubo empate en baloncesto y fútbol. Y el triunfo en la competición cultural fue para los chavales de Vilalonga.
Sin movernos de A Illa, nos plantamos en el Igafa. Las instalaciones fueron visitadas el martes por alumnos de la Escola de Hostalería e Restauración de Villamarín, de Ourense. La visita se enmarca en un programa de intercambios con el que se pretende «que os futuros restauradores coñezan de preto o mundo da acuicultura e que os alumnos do Igafa participen en obradoiros de cociña». Y es que esa es una buena forma para que los restauradores del mañana conozcan las cualidades de los productos de la acuicultura. Por eso, en A Illa ya piensan en repetir la experiencia.