Eurovisión revive en Cambados

Begoña Paso

AROUSA

Unha Grande Chea la volvió a montar. Fue en Zao el viernes por la noche y con la inestimable colaboración de Massiel, la Missiego, Abba y otras viejas glorias del festival

03 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cambados tuvo su particular versión de Eurovisión. Fue de la mano de la asociación Unha Grande Chea que recibieron el Entroido el viernes por la noche rememorando los tiempos felices en que Spain ganaba el festival, o casi, gracias a Massiel, Salomé y Betty Missiego. Como no podía ser de otro modo estuvieron en la discoteca Zao para la ocasión, de la mano de las hermanas Olga y Montse González Vilas, y sonó su música, aunque con unos arreglos made in Cambados. Así, el Lalalá que tanto elevó la moral del país se convirtió en un Trianananá con un toque folclórico de Fefiñáns que puede sentar cátedra.

La gaita no faltó

Pero no todo fue castizo. Abba no hubiera sido Abba sin Eurovisión, y Cheavisión no hubiera sido lo mismo si Domínguez, los Ficos y Xesteira no se hubieran enfundado la peluca rubia y los trajes blancos. Era un Abba evolucionado, con gaita incorporada y menos nostálgicos y pastelosos, pero casi casi tan genuinos como los suecos. Y cuando ya casi nadie se acuerda de María Isabel, la niña que representó a España en el Eurovisión Júnior con Antes muerta que sencilla , en Zao la rescataron el viernes del olvido. El Entroido es así de agradecido.

No todo fueron cantantes en Zao. Hubo disfraces para dar y tomar pero, sin duda, los abanicos de Cuqui, Bea, Pili y Ana fueron de lo más vistoso y original que pasó por la pista. Aunque lo que realmente llamó la atención en la fiesta fueron la gogós que desembarcaron en la discoteca por gentileza de la casa. Dos esculturales mozas que atrajeron miradas de todas las esquinas y que dejó embobado a más de uno. Lo bueno de Cheavisión es que no hacía falta ser una estrella ni tener un cuerpazo para ganarse un momento de gloria. Hasta las empanadillas del Germán tuvieron su homenaje.