El experto, José Norberto Uzal, ofreció su visión sobre la situación urbanística
26 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Mucho se lleva hablado en los últimos años en O Grove sobre urbanismo y de ese Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) que no acaba de llegar, pero pocas veces con la profusión de datos y claridad de ideas con que lo hizo el jueves por la noche el abogado urbanista y director general de la Fegamp, José Norberto Uzal, con motivo de una charla organizada por la asociación de empresarios Emgrobes.
Nada más empezar, el experto previno de que la suya iba a ser una exposición que no iba a entrar en «particularidades» y que, por tanto, quizá alguien quedase «decepcionado», pero interés sí suscitó a juzgar por la cantidad de público asistente -cerca del centenar de personas- y la cantidad de preguntas formuladas en la parte del coloquio.
Tras una prolija pero oportuna explicación sobre los entresijos legislativos que rodean a un plan urbanístico, Uzal dejó varias ideas claras.
La aprobación del PXOM es «urgente e imprescindible» para O Grove de ahí que convenga darle la mayor celeridad posible. Primero, porque el municipio necesita esta herramienta para ordenar su urbanismo y dotarse de suelo para posibilitar, por ejemplo, construir una piscina o un centro de salud. En segundo lugar, porque cuanto más se retrase más se complicará la tramitación pues, tal y como explicó Uzal, «mientras nosotros estamos parados se está produciendo una plena efervescencia en el marco normativo». Aludía a cuestiones como la Ley del Litoral, la Ley del Paisaje de Galicia y las reformas en materia de vivienda, en los dos últimos casos en tramitación. Por ello, el abogado insistió el jueves en que urge aprobar el documento. «Aunque sea un plan que no satisfaga a todos, lo importante es conseguir el menos malo de los planes, que siempre es mejor que no tener ninguno», señaló.
El 2009, un plazo «razonable»
En su opinión, los plazos marcados por el alcalde, que sitúan la aprobación del PXOM en el primer cuatrimestre del 2009, son «razonables», pero están supeditados a la celeridad y eficacia con que se tramite a partir de ahora el documento.
Solo será posible cumplir estas expectativas si no se introducen en el mismo modificaciones sustanciales. Es decir, si se parte del documento aprobado ya inicialmente por el pleno -en un principio en el cuatripartito había voces que apuntaban la conveniencia de empezar la redacción desde cero- y si se hace correctamente desde el punto de vista técnico para evitar correcciones de la Xunta.
«Si no hay modificaciones importantes y no se hace necesaria una nueva exposición pública un año sobra para aprobarlo, pero me da la impresión de que se quieren hacer cambios de calado lo cual obligaría a realizar otra exposición pública, que supondrían seis meses más».