Al final no llegaron ni a treinta, que eran las reservas que había en Casa Campaña. Parece que algunos se echaron atrás a la hora de celebrar el Xoves de compadres de O Grove -el ruxe ruxe indica que los traidores provenían del entorno del PP- pero los que fueron se llegaron y se bastaron para hacer mucho ruido. Eso sí, seguro que se quedarán a distancia de la fiesta que monten las comadres el próximo jueves. Ellas son 150 así que los compadres proponen unir esfuerzos el próximo año. Las mujeres deciden, aunque sea por una vez.
Lo que no se le puede negar a los compadres es imaginación y buen humor. El jueves se vieron modelitos para todos los gustos. Abundaban los travestidos y, en este terreno, Jose Benavides volvió a dar la campanada. A falta de falda roja de cuero, que la buscó, se compró una vaquera que vistió sobre medias blancas y tanga negro. Lino Prieto , el presidente de Dorna, lucía pestañas de infarto y Miguel Míguez Yax , demostró que domina lo de posar con la pierna al descubierto. Yosu apostó por la delantera y Miguel Muñiz se puso vampiresa. Menos mal que apareció el Vaticano para compensar tal descaro de la mano del papa Óscar Parada y Suso puso la sobriedad soviética. El más elegante y trabajado era Charlie el de La Fábrica de Chocolate . Se ve que a Carlos Álvarez Besada le va como anillo al dedo lo de meterse en la piel de Johnny Deep. Fue el único político metido a concejal que estuvo en la cena. Fredi no apareció y se perdió la gran laconada y las copas del Vinilo. La recogida oficial fue a las dos de la mañana en el Vinilo pero alguno aún siguió hasta que los bares cerraron.