Las algas se quedan fuera este año del plan de trabajo de los buzos de A Illa

La Voz

AROUSA

12 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace años que las algas entraron en el catálogo de productos a explotar por los socios de la cofradía de A Illa. Semejante medida sorprendió en su momento por su audacia. Después arrastró, durante mucho tiempo, los problemas de comercialización. Y aunque las cifras siguen sin ser espectaculares, las algas habían cobrado su importancia en la pequeña economía de los buceadores isleños, que se levanta sobre la navaja y que se redondea con erizo, la oreja de mar y las algas. Los buzos se han quedado este año sin este cuarto elemento, ya que Pesca ha denegado, al menos inicialmente, el plan específico presentado por el pósito.

El rechazo, contra el que aún cabe alegar, se sustenta sobre diversos argumentos. El primero, que la cofradía no ha realizado ninguna «avaliación do recurso». Es decir, ningún estudio que justifique por qué Pesca debería aprobar que 27 buceadores de A Illa se dedicasen a la extracción de siete tipos de algas, a razón de cien kilogramos por tripulante y día, durante cien días repartidos entre febrero y julio.

En la cofradía tienen muy claro por qué debería ser aprobado el plan: para abrir una puerta al colectivo de buceadores. Un grupo para el que la navaja se ha convertido en el centro de su trabajo. «En principio, podería pensarse que a explotación de algas pode servir para diversificar o esforzo pesqueiro na explotación da navalla, e o propio plan de explotación indica que se alternarán os tres recursos: navalla, orella de mar e ourizo», dice el escrito de Pesca en el que rechaza el plan. Pero continúa: «Sen embargo, o calendario previsto para a explotación de algas coincide en catro meses co período probable de extracción para navalla e en dous meses coa peneira, polo cal neste período os participantes non poderían adicarse simultáneamente ás dúas actividades».

Embarcaciones

Otra de las pegas que pone Pesca se refiere a que «na lista de participantes figuran nove embarcacións, sete das que teñen como titulares a armadores que non pertencen ao colectivo de mergulladores e que carecen de modalidades de recursos específicos no seu permiso de explotación». Sin embargo, los tripulantes de esas embarcaciones sí son buceadores, motivo por el que el pósito decidió incluir esos barcos en el plan.

Por último, Pesca alega que las zonas de explotación señaladas por la cofradía isleña «se solapan con outros plans co ámbito conxunto de ourizo das confrarías de Ribeira e Aguiño, así como co plan de percebe da confraría de Ribeira».

En A Illa han recibido con mucha cautela los argumentos dados por la consellería de Pesca. Argumentos que, en la mayor parte de los casos, no comparten. El pósito, que se enteró por el DOG del rechazo del plan, está francamente descontento.