Que O Grove necesita una planta en la que depurar sus aguas residuales es una verdad que nadie se atreve a discutir. Sin embargo, mucho se ha hablado y debatido sobre cuál es la mejor ubicación para estas instalaciones.
El anterior gobierno local, en manos del Partido Popular, había colocado esa pieza en la zona de O Corgo, sobre la estación de pretratamiento que ya existe en ese entorno. La elección de esa ubicación fue seguida de una fuerte polémica, ya que el Bloque Nacionalista Galego se opuso tajantemente a la propuesta de los populares.
Cuando Miguel Pérez cedió el testigo tras las últimas elecciones, el cuatripartito retomó la cuestión de la depuradora. Tras encargar a una empresa el estudio de la mejor ubicación para esa planta, esta fue a parar al entorno de Laxe de Rons. Las protestas de los residentes en esa zona no se hicieron esperar.
Sea cual sea la ubicación elegida, la depuradora de O Grove es una obra imprescindible para conseguir la eliminación de los múltiples vertidos que siguen saliendo directamente al mar. La construcción de esa instalación es, de hecho, una de las grandes obras pendientes para lograr el saneamiento de la ría de Arousa.