Vivir y actuar al margen del monte y el mar es uno de los reproches más frecuentes que se escuchan con respecto al Concello de Vilagarcía. Sin embargo, esta situación podría cambiar en breve gracias a una iniciativa que maneja la concejalía de Xestión do Territorio.
El titular del departamento municipal, Marcelino Abuín, apuntó ayer la posibilidad de que el Ayuntamiento desarrolle una ordenanza para la regulación del uso del monte. De llevarla a cabo, Ravella se dotaría, con ella, del primer instrumento propio a su disposición para intervenir en un ámbito, el forestal y agrario, al que raramente se presta atención desde la Administración local.
La nueva ordenanza se detendría en la forma en la que llevar a cabo talas y desmontes, marcando además qué actuaciones pueden desarrollarse en cada emplazamiento y cuáles no. Una cuestión de indudable actualidad, puesto que la habilitación de zonas protegidas evitaría, por ejemplo, perspectivas como que la apertura de nuevas canteras arruine yacimientos tan importantes como los petroglifos de Xiabre y áreas de interés fluvial como O Con.