14 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
Todo lo que está rodeando a Megasa es un tanto extraño. Su traslado, más que justificado, comenzó a ser aireado hace más de un año por las promotoras que venden pisos en las inmediaciones de la fábrica. La empresa ha reaccionado tibiamente a la ofensiva vecinal pese a que los análisis tampoco le son adversos. Que no sea una excusa para otra deslocalización a la arousana.