Las armas de Protección Civil

AROUSA

Sigue siendo una de las mejores agrupaciones gallegas y ayer lo dejaron claro haciendo gala de sus medios

18 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La agrupación de Protección Civil de Vilagarcía vive un momento especialmente delicado, tras el enfrentamiento con los bomberos por ver quién lleva el mando en los operativos, que se resolvió a favor de los efectivos del parque de Ribadumia. Pero la alcaldesa de Vilagarcía, que es quien tiene competencias para tomar esa decisión, dejó claro que al margen de ese rifirrafe, la agrupación vilagarciana es, no solo necesaria, sino también obligatoria. Por eso cabe esperar que vaya a seguir teniendo el mismo apoyo que antes del grupo de gobierno.

Ellos, los voluntarios, para que quede claro que, pese a todo, siguen siendo una de las mejores agrupaciones gallegas, hicieron ayer exhibición de sus armas. Mejor dicho, de los medios que ponen a servicio de los ciudadanos. Por supuesto, lo hicieron sin ánimo alguno de alimentar la polémica. Fue su manera de conmemorar los quince años de existencia de una agrupación que ha puesto a sus mejores profesionales y a los más entregados voluntarios al servicio de los ciudadanos, algo que Vilagarcía debería agradecerle.

Pero también es bien cierto que la celebración del aniversario dista mucho del ambiente que se vivía el año pasado, cuando el gobierno local, con Javier Gago y Alejandro Quintela en el mando, les brindó una cena a la que incluso asistió el responsable de Protección Civil en Galicia. Lo hicieron para agradecerles su dedicación en un año especialmente difícil, con la crisis de Brenntag, los incendios y las inundaciones.

Ahora también ellos, como cualquier hijo de vecino, deben poner al mal tiempo buena cara y mirar hacia el futuro con optimismo, y con esa filosofía vivieron ayer una jornada dedicada a los vecinos, que pudieron pasarse por la explanada del auditorio para curiosear entre los vehículos de los que dispone la agrupación, como los camiones cisterna, los que llevan incorporada la escalera, los camiones de excarcelación o las ambulancias. Llamó especialmente la atención la tienda de campaña hinchable de la que hacen uso los voluntarios para atender las emergencias en cualquier tipo de concentración. Todo un paraíso para los aficionados a los soldaditos de plomo y los juegos de estrategia.

Pero lo más importante es que la jornada de puertas abiertas haya demostrado a la población que, al margen de polémicas, Vilagarcía está bien protegida. Como había dicho Dani Agrelo, bombero y voluntario, «hay dos grandes cuerpos en el mismo sitio».