La junta directiva del Arousa estudia la destitución de Laxes

La Voz

AROUSA

El futuro de Juan Laxes está bastante negro. Tras la derrota sufrida el pasado domingo contra el Montañeros en el campo de A Lomba la decisión de destituir al técnico podría ser cuestión de horas. De hecho, es posible que cuando estas líneas vean la luz Laxes haya dejado de ser ya el entrenador arlequinado. La junta directiva tenía previsto reunirse ayer para tomar una decisión y en eso estaban al cierre de esta edición. Los responsables del club pensaban también escuchar la opinión de los capitanes. En este sentido, si lo que los futbolistas piensan tiene algo de importancia en la decisión final, Laxes podría seguir al menos una semana mas al frente, porque el técnico parece tener el apoyo de buena parte del plantel.

En realidad, los pasos que está dando la junta directiva del Arousa se parecen bastante a los dados la pasada temporada cuando también decidieron, no sin meditarlo mucho antes, que Gabriel Leis dejara el equipo. Hubo entonces, como ahora, varias reuniones con los jugadores para cuestionarles su opinión, pero de aquella prevaleció durante mucho tiempo el pensamiento de los directivos, o de al menos una parte importante de ellos, que estaban convencidos de que el técnico sacaría al equipo adelante.

A favor de Laxes juega el buen fútbol, acompañado además de las victorias, que desplegó el Arousa en más de un partido de esta temporada en A Lomba, y el recuerdo del pasado ejercicio, cuando fue capaz de dar vida a un conjunto que parecía sentenciado camino de Regional Preferente. El técnico, además, parece contar con la simpatía de buena parte de la afición que, salvo desagradables casos aislados, no se pronuncian apenas en A Lomba en contra del entrenador. De hecho, las críticas del respetable se dirigen más al rendimiento que están ofreciendo determinados jugadores.

En el lado opuesto, el entrenador del Arousa tiene en su contra la falta de confianza que desde el principio ha despertado en un sector de la directiva, que lo acusa de demasiado condescendiente con sus jugadores, y la innegable soga al cuello que le coloca una pésima racha de resultados que ha llevado al Arousa a conseguir solamente un punto de los últimos veintiuno que estuvieron en juego.