El primer respiro para el bipartito

AROUSA

La aprobación de los presupuestos y de las tasas dan al gobierno de coalición de Vilagarcía un margen de actuación frente al recrudecimiento de la oposición del PP

04 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Al final, la cosa no fue para tanto, y pese a que el pleno de Vilagarcía se colmató de manifestantes la semana pasada, socialistas y nacionalistas se hicieron con su primera victoria política relevante en los cuatro meses transcurridos desde la constitución de las nuevas corporaciones municipales. La aprobación de los presupuestos para este año, primero, y la actualización de las tasas e impuestos locales, a continuación, permitirán al bipartito un margen de actuación importante, al poner en sus manos la gestión de unos cinco mil millones de las antiguas pesetas. Una cantidad que en buena medida está lastrada por los gastos de los largos meses transcurridos sin cuentas municipales, pero que no obstante ofrecen una posibilidad real de actuación que no admite ya mayores demoras ni disculpas de ninguna clase.

Este primer respiro de socialistas y nacionalistas coincide, no por casualidad, con un recrudecimiento de la oposición que ejerce el Partido Popular. Quien asistiese al pleno de la semana pasada habrá comprobado, tal vez con cierta sorpresa, cómo la tensión de anteriores citas se desplazaba hacia los asientos de los conservadores y de los tres representantes de Izquierda Unida, que se enzarzaron en un mano a mano dialéctico de alto voltaje, con acusaciones mutuas sobre la fuente de la que manan las percepciones económicas de unos y otros. Mientras, el gobierno municipal aceptaba la abstención de José Luis Rivera para sacar adelante una medida, el incremento de las tasas de acuerdo con el IPC, que, de otra forma, se le habría puesto muy cuesta arriba.

El problema de fondo sigue

Que la propuesta de PSOE y BNG prosperase no oculta el problema de fondo de este mandato: la diferencia que separa a ambos socios de gobierno de su natural aliado. Los reproches de Juan Fajardo en este sentido son comprensibles. Su formación hubiese deseado una negociación acerca de las tasas que no se dio, aunque igualmente comprensible en semejante coyuntura es la apuesta de Ravella por sacar adelante una proposición que, si bien podía haber incorporado efectivamente mayor carga política, no deja de ser, en realidad, un paso de marcado carácter técnico. Guillermo de Ockham acuñó en el Medievo el principio de economía, que consiste básicamente en la constatación de que la opción más sencilla suele ser la correcta. En otras palabras, que complicarse la vida con postulados innecesarios en nada contribuye a la resolución de problemas. Y esto, el tiempo lo dirá, es lo que sucederá en Vilagarcía si la inteligencia práctica de la izquierda no lo remedia: la opción de Rivera, el diez más uno, estará en condiciones de triunfar si Fajardo y el bipartito no son capaces de articular un terreno común de entendimiento fructífero.

Para Izquierda Unida existe, además, un riesgo sobrevenido. La acusación de pinza con el PP que emana desde PSOE y BNG probablemente sea exagerada en su origen, aunque no en su resultado práctico. Nadie puede pensar que Fajardo, Bueno y Rey busquen ningún tipo de beneficio para los populares. Pero difícilmente podrán rebatir la imagen de un continuo rechazo a las propuestas del gobierno local si los siete concejales de Tomás Fole deciden votar sistemáticamente del lado de IU. Para los conservadores, esta estrategia no supone ningún problema. Pero para la vertiente zurda del espectro político, tal constatación puede entrañar un desgaste considerable. Baste recordar lo sucedido en su día con Anguita y Aznar, por injusto que resultase.

Entretanto, las cabezas pensantes del Partido Popular parecen haber entendido el mensaje del pleno anterior. Nada peor para sus intereses que entablar batalla con Izquierda Unida mientras el gobierno bipartito, su verdadero objetivo político, se marcha de rositas con los números aprobados bajo el brazo. Esta semana, Fole y los suyos se han aplicado con diligencia a la crítica política con insistencia y profundidad, intentando hacer ver que los socios de Ravella no son capaces de hacer frente a sus promesas electorales. Existe, aun, un camino que su portavoz sólo ha insinuado en la sesión plenaria: la supuesta existencia de una figura externa al gobierno municipal cuya influencia se estaría notando en las decisiones de los socialistas.

Tomás Fole se refiere, claro, al secretario provincial del PSdeG, Modesto Pose, cuya colaboración con el grupo socialista se da por hecha. «Es normal que Fole ataque por donde pueda, pero no creo que ahí tenga mucho que hacer, porque es lógico que los cargos políticos del mismo signo cooperen, y lo mismo podríamos decir del PP con razones mucho más duras, ¿o es que no es Rafael Louzán quien gobierna en el PP de Vilagarcía?», sostiene un cargo del PSOE arousano.

La colaboración entre socialistas no se detiene en este punto. También el paso de Javier Gago desde el Puerto de iniciar la reversión de los terrenos de la Comandancia Naval es importante para Ravella. Al parecer, Defensa se resistía a ceder las instalaciones al Concello para el desarrollo de ese complejo multicultural que los socialistas habían planteado como punto fuerte en campaña. La intervención de Gago acerca un poco más la cesión al Ayuntamiento, con lo que pone en manos de la regidora, Dolores García , una buena baza que jugar en una partida que por momentos se pone más interesante.