La madrugada de Difuntos se caracterizó por los accidentes de tráfico en las carreteras de la comarca. Hubo que lamentar, en total, tres heridos, aunque en principio, ninguno de gravedad.
El primero tuvo lugar a las 21.30 horas en Carril. Una furgoneta torcía hacian un lateral, y el coche que iba detrás -un turismo marca Volkswagen Golf-, al percatarse de la maniobra, frenó. No lo hizo así el siguiente, cuyo conductor podría haberse quedado dormido, por lo que golpeó al Golf, y dos turismos más que iban detrás lo golpearon a él. El coche que sufrió más daños fue el Golf, que salió despedido y chocó contra un árbol. Sus dos ocupantes fueron trasladados al Hospital do Salnés con diversas heridas.
Otro siniestro tuvo lugar sobre las cuatro de la madrugada en la rotonda de O Rial, donde un coche impactó contra el guardarrail. Más o menos a la misma hora se produjo otro en la rotonda de As Sinas, donde un vehículo arrancó de cuajo una farola contra la que impactó. Ya a las 8.30 horas tuvo lugar un siniestro más en Castrelo, como resultado de un choque entre un coche y una moto. La conductora de la motocicleta fue trasladada por una ambulancia al Hospital do Salnés.
Al margen de los accidentes de tráfico, Protección Civil tuvo que sofocar también dos incendios. El primero sucedió en una carpintería de Bamio. Los trabajadores habían hecho una quema autorizada de material y habían echado los restos en un contenedor creyendo que estaban bien apagados. No fue así y el recipiente empezó a arder, con el riesgo añadido de que estaba al lado del monte, por lo que el servicio municipal tuvo que darse prisa en apagarlo. El suceso fue a las ocho de la tarde, y a medianoche, Protección Civil volvió a Bamio por otro amago de incendio. En esta ocasión, personas desconocidas prendieron fuego a un roble seco que pudo provocar un incendio forestal. Cuando llegó el equipo, los vecinos ya estaban sofocando las llamas.