La Asociación pola Defensa da Ría, que nació como respuesta al Plan General que aún hoy sigue en vigor en Pontevedra, celebra este año su vigésimo aniversario
28 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Ya llovió desde que a finales de la década de los ochenta, concretamente en 1987, un grupo de pontevedreses inquietos por el medio ambiente -una cosa de cuatro locos, se decía-, pusieron la semilla de lo que hoy es el principal movimiento ecologista de esta ciudad. Pero, en contra de lo que muchos creen, el objetivo que engendró la Asociación pola Defensa da Ría (APDR) no fue ni mucho menos la pastera Ence. O, al menos, no lo fue en exclusiva.
Exactamente, lo que movilizó a un grupo de ambientalistas con el arquitecto Fernando Martínez Sarandeses al frente y que no tomaría forma de asociación hasta octubre de 1987, fue el Plan General de Ordenación Urbana que de aquella se tramitaba en Pontevedra y que hoy en día sigue en vigor. El puente de la autopista, los rellenos del puerto o la consolidación del complejo industrial de Ence-Elnosa en Lourizán se convirtieron en su principal razón de ser. Una razón que no fue legalizada hasta mayo de 1988. «¿Pero para qué hacen falta papeles cuando no son subvenciones?», bromea Antón Masa, veterano presidente del colectivo, para razonar que su vigésimo aniversario se debe celebrar en diciembre, coincidiendo con la aprobación de los estatutos que rigen la APDR.
Martínez Sarandeses, ya fallecido, fue su primer presidente, tras el cual sería una mujer, Leonor González, la que cogió algún tiempo después la batuta. Luego llegaría el biólogo Antón Masa, que se ha ocupado de mantener viva la llama del colectivo más de una década. Y aunque dispuesto a pasar el testigo no más allá del año que viene, Masa se ha propuesto redondear la cifra de asociados. En la actualidad, 560 personas forman parte de Defensa da Ría, pero el objetivo es llegar a ser pronto mil. No en vano, como apunta él mismo, si en cada movilización son capaces de aglutinar hasta tres mil personas, ¿cómo no va a haber mil dispuestas a ampliar su compromiso con la filosofía de APDR?
Durante estos veinte años han vivido de todo. «Ainda recordo -dice Masa- un desaloxo da policía na Delegación da Cotop», adonde habían ido para pedir unos datos relativos a la «contaminación de Ence» cuando era delegado Fausto Núñez. Menos dramatismo tuvo la rueda de prensa que ofrecieron en mitad de la ría en un barco compartido con Adega, o el ninot en que convirtieron un día la planta de Ence.