El transporte público de la Festa do Marisco no pudo empezar con mejor pie. Ayer, a las dos, había cola para coger el bus
13 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Ayer se despejaron las dudas respecto a la conveniencia de dotar a la Festa do Marisco de O Grove de una línea de transporte público. A las dos de la tarde, la gente hacía cola para que un microbús los llevase hasta el recinto de la fiesta de modo que las cuatro lanzaderas que dispuso el Concello para cubrir esta ruta resultaron claramente insuficientes para atender la demanda.
Era la hora de comer y O Grove estaba ya colapsado. La caravana de coches llegaba a O Bao lo cual provocó que el trayecto hasta el centro urbano se tuviera que hacer a paso de procesión. Viendo este panorama, muchos que vieron el cartel anunciador del servicio de autobús gratuito en la rotonda de Noalla optaron por seguir esta recomendación y dejaron el coche en el aparcamiento de A Lanzada. Allí estuvo toda la mañana Nicolás, un voluntario de Protección Civil, para informarles de todos los detalles del servicio. ¿Cada cuánto sale? ¿te traen después de vuelta?, eran las preguntas más frecuentes del público.
Y no faltó quien se mosqueó por tener que hacer cola para coger el autobús. «Esto es de risa», se lamentaba uno de los usuarios al ver que acababa de arrancar una de las lanzaderas con sus veinticinco plazas ocupadas y que todavía quedaban más de cincuenta personas en tierra. El hombre se debatía entre esperar o hacer a pie los cuatro kilómetros que lo separaban del paraíso del marisco.
Fue el momento más crítico de la jornada. Desde el Concello se dio la orden de que uno de los microbuses que cubría el trayecto entre el centro urbano y Moreiras se acercase hasta A Lanzada para recoger pasajeros. La caravana en Ardia ya casi ni se movía de modo que los microbuses de Monbus optaron por la alternativa de la carretera de San Vicente para llegar al centro urbano; tuvieron que hacer más kilómetros pero, al menos, no sufrieron el atasco.
A las tres y cuarto empezó a despejarse la carretera y, en consecuencia, también el aluvión de pasajeros en la terminal improvisada en el antiguo campo de aviación. A partir de ese momento, como ocurriera al mediodía, los microbuses empezaron ya a transitar con plazas libres. A la hora del regreso, a las ocho de la tarde, la demanda volvió a crecer, pero en sentido contrario. El servicio estará operativo hasta mañana.