Pero no para enseñar, como hacen habitualmente. Los maestros que esta semana participan en el curso de Candea van a las jornadas dispuestos a aprender. Llevan toda la semana escuchando las experiencias de compañeros de otros colegios y, ayer, llegó la parte práctica. Siguiendo con la tradición de recuperar viejos oficios, los responsables de la asociación habían previsto un taller de lo más original: aprender a elaborar juguetes. La experiencia comenzó con la proyección de un vídeo sobre los juguetes tradicionales y con una charla sobre los elementos que se usaban para jugar en otras épocas.
Como muy bien saben nuestros maestros, no hay mejor forma de aprender que llevando las lecciones a la práctica. Por eso la jornada de ayer incluía un taller en el que los profesores pudieron aprender a elaborar sus propios juguetes. Lo hicieron utilizando materiales naturales, como la cáscara de coco. Sobra decir que se lo pasaron en grande con la experiencia, pues las lecciones de Xosé López González y de Xosé Manuel García Fernández fueron de lo más entretenidas.
A los asistentes a las jornadas de Candea sólo les quedan otros dos días de trabajo. Esta tarde podrán presenciar en directo la representación teatral de los alumnos del colegio de Meaño. Una cita a la que podrán acudir todos los que lo deseen. Será a partir de las siete de la tarde en el instituto Asorey. El viernes, los profesores se irán de excursión, para celebrar el fin del curso. Podrán visitar la isla de Cortegada, que recientemente se ha incorporado al patrimonio vilagarciano. Una clase acelerada de tecnología. Ha llegado la hora de que nadie se quede fuera de la tecnología por muy difícil que le resulte aprender. El Concello de Vilagarcía ha querido que sus mayores le planten cara a la modernidad y durante esta semana en el auditorio arousano se está celebrando un curso de móviles para mayores. Desde las 20.00 a las 22.00 horas, los alumnos aprenden a manejar los nuevos teléfonos. Desde ahora, los móviles ya no tienen secretos para los abuelos. El curso les posibilitará mandarse mensajes con sus nietos e hijos sin dificultad. Además, de pasar un buen rato entre amigos, el sábado los mayores de Vilagarcía habrán dado un paso más hacia el mundo de la tecnología. Sólo es cuestión de ponerse y nadie se resistirá a los SMS.