Vilagarcía lleva una semana promocionando el uso de transportes alternativos al coche. La bici, el paseo o el autobús son unos métodos más que adecuados para desplazarnos a trabajar sin tener que recurrir a nuestros propios turismos, que contaminan y colapsan el centro de la ciudad. Y con el fin de demostrar que este tipo de transporte es apto para todos, la empresa Pereira y el Concello hicieron ayer una demostración de los nuevos sistemas que permiten el acceso de las personas discapacitadas.
Pero no sólo los autobuses urbanos están preparados para los carritos de los niños o las sillas de ruedas. En la demostración pudo verse que también los taxis o los buses de largo recorrido tienen espacios pensados para mamás y personas con alguna minusvalía. La pequeña Elena Aragunde pudo probar estos sistemas a bordo de su carrito de bebé. También la alcaldesa, Dolores García , y los niños de la asociación Con Eles pudieron ver en directo el funcionamiento de estos sistemas.
En el Concello de Ribadumia saben que las mujeres son el colectivo que más problemas tiene a la hora de encontrar trabajo. Por eso llevan varios años organizando el programa Berenguela, destinado a mejorar la formación del colectivo femenino para facilitar su incorporación al mercado laboral. La concejala Lidia Álvarez fue la encargada de presentar ayer una nueva edición de este plan. Doce mujeres del municipio comenzarán en breve un curso de ayudante de cocina. Elena Argüelles , una cocinera pontevedresa, será la encargada de impartir las clases. Desde Japón a Cambados. La escritora japonesa Maki Fukuhara pudo conocer ayer el conjunto histórico de Cambados que, asegura, le encantó. La joven se encuentra visitando la provincia pontevedresa y quiso acercarse hasta la villa del albariño en compañía del también escritor Chema Heras , que ejerció de anfitrión. Fue recibida por la concejala de Cultura, Anabel Carro , quien le deseó mucha suerte en sus traducciones, pues Fukuhara se ha encargado, por ejemplo, de traducir al japonés el álbum infantil Avós , de la editorial Kalandraka, escrito por el propio Heras e ilustrado por Rosa Osuna .