Solidaridad en forma de ropa

AROUSA

Amigos de Galicia envía tres toneladas de prendas de vestir para las víctimas del terremoto de Perú

05 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde que el pasado 16 de agosto el suelo de Perú se resquebrajase a cauda del terremoto, las ayudas internacionales no han cesado ni un minuto. La Fundación Amigos de Galicia y varias oenegés de Vilagarcía enviarán hoy cerca de diez mil prendas, más de tres toneladas de ropa que esperan que lleguen al país sudamericano el próximo mes.

No es el primer contingente que destinan al otro lado del Atlántico. El presidente de Fundación Amigos de Galicia, Jesús Busto, indicó ayer que es la cuarta vez desde que empezó este año que mandan ayuda a Perú. Antes lo hacían para apoyar a los niños y a los colectivos más desfavorecidos, pero la última partida tiene un simbolismo mayor. El terremoto destruyó vidas y mermó las posibilidades de los supervivientes. Durante varias semanas han reunido miles de prendas entre los vecinos de la comarca para ayudar a los damnificados.

La ropa saldrá esta mañana desde Vilagarcía con rumbo a Santiago y de ahí a Cádiz. Este pequeño recorrido tiene apoyo solidario hasta en las empresas de transportes. Desde Santiago hasta la ciudad andaluza, los paquetes viajarán a bordo de un camión de la compañía Galiport, que se comprometió con la Fundación Amigos de Galicia para llevar la mercancía de manera gratuita. Algo más de mil kilómetros y diez horas de trayecto sin coste alguno y por una causa benéfica. Jesús Busto espera que en menos de dos días la ropa ya esté en el puerto gaditano, aunque tendrá que esperar quince días para poder embarcar rumbo a Perú. En el contingente solidario que se enviará desde España, participan varias oenegés nacionales que tendrán el muelle andaluz como punto de partida. «É só un máis dos paquetes que enviamos sempre. Supoño que o segundo irá dentro de catro meses», explicó ayer Busto.

Distribuir la ayuda

Los países sudamericanos son el destino habitual de las campañas de Amigos de Galicia. Durante todo el año se dedican a recoger ropa y juguetes para enviar a Bolivia y Guatemala, entre otros. Intentan llegar hasta la zonas más desfavorecidas para alegrar y mejorar la calidad de vida de los colectivos más perjudicados, sobre todo de niños. Hasta el terremoto de Perú, Amigos de Galicia mimaba especialmente a los gallegos que se encuentran al otro lado del Atlántico. Ahora, no hay distinción y las diez mil prendas se distribuirán entre toda la población, independientemente de sus raíces.

La pasada semana varios colectivos lanzaban una petición a las asociaciones europeas. Y es que gran parte de la ayuda se quedaba en las grandes áreas urbanas, mientras las zonas rurales veían como la crudeza se acrecentaba día día. Jesús Busto reconoce que está situación es, en muchas ocasiones, real ya que la red de comunicación que existe en el país sudamericano dificulta un distribución equitativa, aunque asegura que ellos no tienen muchos problemas en ese sentido e intentan que su ayuda llegue a todos los puntos del país siempre.