Opmega y el Consello se culpan mutuamente de no modificar los precios

AROUSA

vilagarcía | El estancamiento en el precio del mejillón sigue levantando pullas entre los productores, que se culpan entre ellos de la falta de acuerdo. El presidente de Opmega, Esteban Paz, recalca que aunque los precios continúen bajando no se puede hablar de pérdidas, sino de dinero que se ha dejado de ganar y asegura que «non podemos subir o custe do produto porque os socios non o permitirían».

Entre los motivos que argumenta Paz para explicar que el coste se mantengan en valores similares está la división del sector ante cualquier tipo de negocio mejillonero. Además, añade que han intentando llegar a acuerdos en numerosas ocasiones, «pero ao final nunca se cumpren». Esteban Paz asegura que el freno está casi siempre en el Consello y que tanto Opmega como Arousa Norte son una única pieza.

Por su parte, el presidente del Consello, Ramón Dios, indica que desde Opmega no hay reuniones «e tampouco hai intención de cambiar o prezo». Asimismo, advierte que desde que se rompió el asociacionismo en el año 2001, los precios están cayendo de manera continuada. «Competimos entre nós e o único que facemos é que os precios vaian a baixa», afirma Dios, quien explica que la solución para que se pueda mejorar esta situación es «o camiño da unidade de acción pensando nos beneficios que poida dar o producto».

Esteban Paz justifica la ausencia de cambios en la división actual. El presidente del Consello indica que la responsabilidad final es de los dirigentes de las productoras y añade que debería haber reuniones antes de pensar en bajar o subir el producto.

Ante este cruce de acusaciones, los responsables de Arousa Norte y Agame quisieron mantenerse al margen de la guerra de precios.

Alegaciones

El precio del mejillón no es el único inconveniente entre Opmega y el Consello. Desde la productora culpan al órgano autonómico de ocultismo a la hora de redactar el Regulamento de la Denominación de Orixe Protexida Mexillón de Galicia. «Soamente déronnos sete días para repartilo entre os socios e presentar as alegacións», critica Esteban Paz. Opmega presentó alegaciones a la mayoría de los puntos de los documentos y su presidente indicó que tal y cómo esta redactado, «debe ser que non o leu nin o presidente do Consello». Además, lamenta que desde el organismo, no le diesen Opmega, como productora mayoritaria, la posibilidad de dar su opinión durante la fase de preparación. Ahora, a la espera de que se convoque el pleno del Consello para presentar las alegaciones de manera formal, Paz considera que muchos de los puntos que aparecen en el futuro reglamento, infringen la ley.

El organismo regulador anunciará el pleno en pocos días, mientras el representante de Opmega asegura que un plan tan importante como el futuro reglamento de la Denominación de Orixe debe llevar más tiempo de elaboración y recalca que «durante seis meses estiveron calados e non dixeron a ninguén que era o que facían co regulamento».