Una de ajedrez bajo las estrellas

La Voz

AROUSA

El Palomar

21 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Uno de los pasatiempos que se estilan entre algunos vilagarcianos es plantarse en la Avenida da Mariña y ver pasar. Ver pasar no la vida, que sería demasiado lírico para algo que sigue en malos tiempos, sino los coches. No sabemos quién está más fastidiado por la friaxe que nos acompaña en estos tiempos y que coarta la capota de los descapotables: ¿Los de fuera? ¿Los de aquí? ¿Ou os que non son do seu tempo? Difícil cuestión. Para los que les gusta meditar, Roberto volvió a montar todo un tinglado como es el campeonato nocturno de ajedrez A Marina. Por cierto, que para no romper la tradición a la hora de patrocinar y no compartir un evento, Andrés no jugó. A Tino, sus compañeros en el equipo del Musaraña que estamos jugando el torneo social de baloncesto del Liceo todavía lo estamos esperando. Las derrotas llegan por su culpa y se cuece una revolución en el vestuario que solamente podrá acallar unas patitas de la ría. Después de que los niños dieran una exhibición -alguno llegó a las últimas rondas del torneo de los mayores- fue el turno de los que copan la mesa de la entrada de la cafetería. Y cuentan los enviados especiales al evento que la actuación de los habituales inquilinos de la mesa no fue gran cosa: Xulio Torrado no llegó a tiempo para jugar por el gambito de dama que se cocía en Castelao, Jorge María amagó pero no pegó, Nené fue el más inspirado y de Caqué se dice que seguía sentado en la mesa a pesar de que ya lo habían eliminado. El asunto, en definitiva, es que todos se lo pasaron muy bien. Y que cualquiera nos ganaría.