ENTRE LÍNEAS | O |
18 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.ASÍ PUESTO, el título de este artículo puede sonar a envite contra la hasta hace nada sacrosanta institución de la Armada, pero no llegará la sangre al río. La Comandancia de Marina arrió la bandera tras dos siglos ondeando en Vilagarcía. En el acto, había un par de señoras indignadas por tan terrible pérdida. Una, hasta se marchó airada ante tal deshonra. No se figuren los antimilitaristas que las carrozas del título son estas dos damas, que tampoco van por ahí los tiros. Van por el hecho de que en apenas dos días la Villagarcía de toda la vida se queda sin dos de sus símbolos: la Comandancia y las carrozas de San Roque, que también van a dejar a ser lo que eran para modernizarse. Caspa aparte ¿para qué servía la Comandancia? Hace unos años, algún arousano pudo hacer la mili cerca de casa, pero ahora ya ni eso. En el futuro la sede militar será un edificio multiusos para el ocio y la cultura. Mejor ¿no? Y las carrozas, ¿eran tan importantes para las fiestas? Tal y cómo estaban planteadas, parece que poco. Eso sí, siempre habrá un o una carroza que eche de menos a las otras.