Reportaje | Los primeros bebés tras el anuncio
07 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a familias que el pasado martes ocupaban la habitación 102 del hospital de O Salnés no se podía creer el anuncio de Zapatero en el debate sobre el estado de la nación. El azar quiso que Juan y Pablo naciesen con un cheque de 2.500 euros bajo el brazo. Eva María Rey y José Juan Cores ingresaron el centro de O Salnés el martes a primera hora de la mañana. Cuando llegaron a la habitación apenas estaban para atender al debate sobre el estado de la nación, que emitía en directo el segundo canal de Televisión Española. A su lado, Cristina ya tenía a su bebé en los brazos, un niño guapísimo y enorme, que llamaba la atención de las enfermeras. Era Pablo. Había nacido a las 6.35 horas de la mañana y era el primer afortunado de la comarca con los 2.500 euros de ayuda, aunque ni él ni sus padres lo sabían. Entre risas, sus Cristina y Manuel comentaban la experiencia con Ana María y José Juan, que esperaban intranquilos el momento del parto, aunque ya era su segundo hijo. Los padres de Pablo recibieron la llamada de un amigo de la familias para felicitarles por la ayuda que Zapatero acaba de anunciar. No se lo creyeron. Pero volvieron a recibir otra llamada para contárselo y entonces, decidieron encender la televisión. La habitación 102 se convirtió en una fiesta durante todo el día. Pablo fue el primero, pero ahora llegaba su compañero de cuarto, Juan Cores. Tardó un poco más y el miércoles, 4 de julio, nació sobre las 15.00 horas, un día después de la intervención de Zapatero. Ana María Rey está encantada con la ayuda, aunque como el padre de Juan, Manuel Vilela, no sabe como recibirán el dinero. «Ha dicho Zapatero que será un cheque o transferencia bancaria, pero dependiendo de la familia puede desgravar en la declaración de la renta. Es todo un poco raro», indicaba Vilela. Por otra parte, Juan José Cores es más escéptico y explicaba que hasta que el dinero no esté en el bolsillo, no se lo va a creer. A pesar de las dudas, los cuatros están felices de que Pablo y Juan vengan con una ayudita de 2.500 euros. Ana María dice que agradece la subvención, pero a veces son más importantes, otro tipo de prestaciones. «No voy a negar que 2.500 euros es una maravilla, pero hacen falta guarderías para poder dejar a los niños mientras vas a trabajar. Eso no lo soluciona esta ayuda», comentaba.