ENTRE LÍNEAS | O |
30 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS en verano. Se lo prometo. Comprendo que no me crea, pero es cierto. Ya sé que el sol no acaba de salir, que llueve un día sí y otro también y que hace un virujillo que hiela el alma, pero hoy es 1 de julio y quizás, sólo quizás, usted ya esté de vacaciones. Es evidente que yo no. Querrá ir a la playa, pasear por la arena, bañarse en el mar o incluso ir a pescar. Todo eso se hace en verano, pero es que todo eso necesita calorcito y aquí no lo tenemos ni por asomo. El año pasado, por estas fechas, no había quien aguantara del bochorno. El mes de junio fue tórrido. Agobiante. Y recuerdo que también nos quejábamos. Ahora no tenemos calor y también lo hacemos. Todo esto sólo prueba dos cosas. La primera es que el tiempo está más loco cada año que pasa. La segunda es que nunca estamos a gusto con lo que tenemos. Si hace frío queremos calor y cuando pega el lorenzo añoramos esa brisilla heladora que tenemos estos días. Somos inconformistas o simplemente unos caprichosos. Yo lo tengo claro: sólo quiero calor si estoy de vacaciones. Hasta entonces, que siga así.