Greenpeace se hace eco de los abusos urbanísticos en O Grove

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

En su informe anual recoge las denuncias hechas por los ecologistas y el BNG EN EL MAPA «Destrucción a toda costa» alerta sobre la elevada contaminación en la ría de Arousa

30 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

En el último informe de Greenpeace sobre el estado del litoral español aparecen recogidos todos los desmanen urbanísticos que se están denunciando en el municipio de O Grove. En el documento Destrucción a toda costa correspondiente al año 2006, la organización se hace eco de las denuncias realizadas por el Colectivo Ecoloxista do Salnés sobre el proyecto del PXOM grovense, «por sus intentos de reducir los espacios pertenecientes a la Red Natura 2000 en varios puntos, San Vicente do Mar, Ardia y en las inmediciones de la playa de O Carreiro». También se refieren a los límites de servidumbre de protección recogidos en la Ley de Costas y que, según los ecologistas, no han sido respetados en O Carreiro, Area Grande-Punta Barcala y en Ardia. Greenpeace recoge también en el informe el reciente desembarco del Grupo de Delitos Urbanísticos en la península para investigar la urbanización de Raeiros, denunciada por el BNG. «La licencia -dice el artículo- fue concedida hace 13 años y recoge la edificación de un apartotel, no de viviendas adosadas. Además, la construcción se está realizando en suelo rústico de protección oficial de Costas». No es el único municipio de la comarca que aparece en el informe por sus supuestas aberraciones urbanísticas. Figura también Sanxenxo, donde Greenpeace cuestiona la legalidad de algunas actuaciones llevadas a cabo por el ex alcalde Telmo Martín. El informe, además de la edificación junto al mar, denuncia la contaminación de las aguas del litoral español, y también en ese apartado aparece la ría de Arousa. «Los problemas de vertidos de aguas fecales afectan a las zonas marisqueras de las rías de Baiona, Pontevedra, A Coruña, Vigo y Arousa, donde el nivel de contaminación es tan elevado, que las especies marisqueras extraídas no se pueden comercializar en fresco», dice el documento de la organización ecologista. Greenpeace enumera los problemas de contaminación en la ensenada de O Grove, donde la Consellería de Medio Ambiente detectó hasta 70 puntos de vertidos, tanto de origen industrial como urbano, así como los residuos de aguas fecales en la playa de Canelas, en Vilaxoán, o las denuncias realizadas por las mariscadoras de Vilanova por los numerosos episodios contaminantes en la zona de O Esteiro.