El líder del PG estaba ayer a la espera de ser convocado por un alto cargo del Gobierno gallego El galeguista ya se reunió con Louzán, quien le anunció que la Diputación se volcará con O Grove
06 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La negociación para alcanzar un pacto de gobierno en O Grove va más allá de las fronteras de O Bao. Si el lunes era el presidente provincial del PP y presidente de la Diputación, Rafael Louzán, quien se reunía con el Partido Galeguista, en las próximas horas lo hará algún alto cargo del Gobierno gallego. Así se lo solicitó el líder del PG, Fredi Bea, al socialista José Antonio Cacabelos, y parece que el aspirante a alcalde hizo los deberes. El galeguista recibió ya el aviso de que en cualquier momento podrá ser convocado para una reunión con responsables de la Xunta. Ayer tarde seguía a la espera. Fredi Bea quiere escuchar qué tiene que ofrecer el Gobierno autonómico a O Grove antes de tomar la decisión de apoyar a un alcalde socialista o a un alcalde del PP. Rafael Louzán ya le dijo el lunes que por lo que a él respecta, es decir lo que dependa del presupuesto de la Diputación de Pontevedra, el municipio grovense no tendría queja. De modo que si Fredi Bea suscribe un tripartito y hace posible que Miguel Ángel Pérez siga en la alcaldía se construirá la anunciada piscina climatizada y mucho más. Son muchos en O Grove los que opinan que la Xunta tiene una deuda histórica con el municipio meco y el Partido Galeguista considera que ha llegado la hora de pagarla. La oferta realizada por el presidente de la Diputación no es nada desdeñable «pero non ten o mesmo peso que a Xunta», señalaba el martes el líder de la formación. El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, -que estuvo el martes en O Grove y fue parco en sus alusiones a las negociaciones políticas- ya dio muestras durante la precampaña de su voluntad de enmendar las cuentas pendientes con este concello y con motivo de la presentación de José Antonio Cacabelos como candidato del PSOE se comprometió a que la autovía de O Salnés llegaría hasta A Lanzada. Fredi Bea considera que se da una coyuntura idónea para que la Xunta pase de las promesas a los hechos y negociar contraprestaciones «polo ben do Grove». El candidato se muestra molesto cuando se trata de vincular la negociación del pacto de gobierno con intereses particulares o partidistas. «Non se está falando do que é bo para min ou para o PG, do que se trata é de atopar o que sexa mellor para O Grove», insistía ayer. De todos modos también toca hablar del papel que le corresponderá jugar a él como concejal. Su acta es imprescindible para formar una mayoría en el Concello. Los grupos de izquierda (PSOE, BNG y EU) suman ocho concejales y se quedan a uno de la mayoría. El Partido Popular obtuvo 7 concejales como consecuencia de las votaciones del 27 de mayo y precisa dos más para alcanzar un gobierno estable, votos que sólo pueden llegar de Alternativa Meca y del Partido Galeguista. Sea con unos o con otros, lo seguro es que Fredi Bea será concejal de deportes y seguridad ciudadana -la oferta de la izquierda incluye además la delegación de limpieza- y lo haría en calidad de liberado, es decir, cobrando un sueldo por su trabajo en el ayuntamiento. Con una coalición de izquierdas, el galeguista cobraría 1.200 euros al mes. La oferta económica de los populares todavía no se ha hecho pública.