Otra vez como en el 2003

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | ¿Habrá cuatripartito en O Grove?

05 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La historia se repite. Las elecciones han dejado un panorama muy parecido al de hace cuatro años. En el 2003, la izquierda volvió a quedarse a tiro de uno para la mayoría absoluta y abrió un proceso de negociación con Independentes do Grove (IdeG) para formar un gobierno cuatripartito. Idéntica situación a la actual, porque IdeG y el Partido Galeguista (PG) son la misma cosa: la forma de Francisco López Chesqui de estar en política. Hace cuatro años, Chesqui se dejó querer e hizo creer a la izquierda que el pacto estaba hecho. Lo hizo para hacerse más fuerte en su negociación secreta con el PP consumada en una reunión en A Estrada con el por aquel entonces secretario xeral de los populares gallegos, Xesús Palmou. La apuesta por el PP sentenció a muerte a IdeG, ya que la mayoría de sus integrantes querían el pacto con la izquierda. Chesqui se quedó sólo con el apoyo de Francisco Pérez Katelo, al que cedió su acta de concejal y que fue la cara del chesquismo hasta la irrupción de Fredi Bea como cabeza de lista del PG. ¿Qué hará Fredi Bea? Esa es la cuestión. Él dice que ni Chesqui ni nadie le manejan. ¿Será verdad? Eso es justamente lo que se están preguntando los integrantes de las fuerzas de izquierda, entre las cuales cada vez son más los que sospechan que la historia acabará como en el 2003: con el voto decisivo del chesquismo en el bolsillo del PP. Hay que tener en cuenta que Bea ha dicho que la decisión definitiva la tomará toda su lista y que entre esas personas la mayoría son de derechas y que entre ellas tienen una gran influencia tanto Chesqui como Katelo, los dos pro PP. En el caso de Katelo, su actitud en las reuniones del cuatripartito ha levantado la señal de alarma. «Está como por trámite», señala uno de los miembros de los partidos de izquierda, «parece como se xa tiveran decidido votar ao PP e estiveran utilizándonos para apretar máis a Miguel Pérez», añade. El panorama no es muy alentador para la izquierda, que cuenta además con poderosos sectores en su contra, como los todopoderosos constructores, preocupados por la investigación por corrupción urbanística abierta en O Grove.