Denuncia a los médicos tras perder un pecho por un cáncer

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Tardaron cuatro años en detectarlo pese a las molestias que sufría Rosa Buján asegura que Inspección paralizó el proceso previo a la reclamación judicial

31 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El calvario de Rosa Buján Buceta empezó hace siete años y no tiene visos de finalizar en breve. A esta vecina de Vilagarcía se le diagnosticó en el 2004 un cáncer de mama tan avanzado que tuvieron que extirparle el pecho derecho de inmediato. Lo que para otras mujeres es una desgracia, para ella supuso el punto y final de un rosario de calamidades, hasta tal punto había sufrido en los últimos cuatro años, sin dormir, con intensos dolores en el pecho y sin que nadie fuera capaz de darle una solución. En el año 2000 le llamaron de la Xunta para hacerse una mamografía, y ya entonces le detectaron microcalcificaciones en el pecho derecho. Pero en ese momento no le dio más importancia, porque ya había tenido bultos de carácter benigno con anterioridad. Con todo, le dijeron que lo mejor era quitarlos, y le hicieron una bioxia. «Ahí empezaron los problemas, porque me tuvieron tres horas para ponerme el anzuelo, y me machacaron el pecho», recuerda la paciente. En los seis meses siguientes no consiguió recuperarse, notaba el pecho duro, y con molestias continuas. Se lo comentó a los médicos cuando, un año después, le tocó repetir la mamografía, pero no le dieron importancia. «Me decían que eran molestias lógicas, después de lo que había pasado». Pasó un año más, y los dolores iban cada vez en aumento. No soportaba la ropa interior, no encontraba postura que le permitiese dormir por la noche y nada le aliviaba los picores que sentía en la cicatriz de la operación. Fue al médico de cabecera, pero le dijo que no tenía nada. Como cuando hizo la siguiente mamografía el dolor iba a más, la mandaron al cirujano en Montecelo, que tampoco dio con el problema. Se limitó a reservarle vez para el año siguiente. En diciembre del 2003 ya supuraba. Ante el mal aspecto que presentaba, volvió al médico de cabecera. «Me repitió que no tenía nada, y que si quería hacerlo por estética, la seguridad social no estaba para eso», asegura Rosa Buján. Cuando le tocó de nuevo consulta con el cirujano, el estado del pecho era tal que decidieron hacerle una nueva bioxia. «Lo que me quitaron era muy grande -recuerda-, y en los días siguientes echaba pus a chorro. Cogí una infección tremenda». Los resultados de la prueba no dejaban lugar a dudas, era un cáncer de mama. Lo tenía en la misma costura que tantos dolores y molestias le había provocado en los últimos cuatro años. «Me dijeron que lo mejor era quitarme el pecho, y así fue. Sólo desde entonces conseguí dormir de un tirón». Reclamación En cuanto se encontró mejor, Rosa Buján y su marido no dudaron en emprender acciones legales. «Yo no sabía si en el 2000 tenía el cáncer, pero en el 2002, seguro que sí». Pero consultaron con médicos privados a los que les llevaron los resultados de las mamografías. «Nos aseguraron que ya se veía perfectamente en las del 2000, y ellos no fueron capaces de detectarlo». Su intención es denunciar a todo el personal sanitario que la atendió tanto en el ambulatorio de San Roque como en el Hospital do Salnés y en Montecelo. Pero para ello fue necesario abrir un expediente administrativo. Reclamaron ante Inspección médica y los trámites siguieron su curso hasta que -según denuncian Rosa Buján y su marido- la persona que se encargaba del expediente consiguió un cargo en la Xunta y se fue para Santiago. «Desde hace un año el asunto está parado, y por mucho que llamamos, no se resuelve. Y en el juzgado nos dicen que sin ese expediente administrativo no podemos reclamar».