Si en otros distritos hubo cambios, el de Pontevedra brilló por su estabilidad. Es el más extenso de la provincia. Incluye las zonas de O Morrazo, Pontevedra, Ponte Caldelas, Caldas y parte de Arousa. Pero el resultado del 27-M para la elección de diputados es una copia del 2003: tres escaños para el PP, dos para el BNG y dos para el PSOE. Los populares sumaron 57.900 votos (54.118 en el 2003), el BNG ocupó la segunda posición con 37.474 (41.282) y el PSOE la tercera con 34.326 (32.158). Pontevedra ha sido, de alguna forma, territorio neutral en la lucha por el poder provincial. Sin sorpresa. El partido judicial de Cambados incluye toda la zona de O Salnés, desde Vilagarcía a O Grove y desde Meis a Sanxenxo. Era otro de los distritos con expectativas de cambio, sobre todo, si el BNG era capaz de quitar un escaño al PP obteniendo la mitad de los votos que los populares. Al final, el PP sacó 28.896 votos (dos diputados), el PSOE 16.648 (un diputado) y el BNG se quedó con 10.629 (ningún escaño). Invariable. Tal como se esperaba, la representación del Deza permaneció invariable. Un escaño para el PP.