Don Manuel reparte autógrafos

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

En directo | Pulpada del Partido Popular en Baión A Fraga ya es más fácil seguirle el paso que hace unos años, pero sigue teniendo tirón. Fue la estrella de una comida en la que hubo empanada y pulpo gratis y la música de D' Tacón

21 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando era presidente de la Xunta, Manuel Fraga hacía gala de una puntualidad británica. Ahora se puede permitir llegar tarde. A las dos y media hizo su entrada en el pabellón de deportes de Baión (Vilanova) donde le esperaban cerca de medio millar de personas con la mesa puesta. Entró flanqueado por el alcalde y el vicepresidente de la Diputación, Gonzalo y José Juan Durán, respectivamente, con la sintonía del PP sonando y una ovación de los presentes. Fue la estrella del acto, no en vano se trataba de un homenaje a su persona «por todo o que fixo pola parroquia». También fue su primer acto de campaña en la comarca. Por la noche le esperaba un mitin en Vilagarcía y hoy se desplaza a O Grove. «Hoxe non é o máis importante, pero aproveito para pedirvos o voto», indicó el alcalde en los discursos previos a la comida. Para entonces ya habían obsequiado al fundador del partido con una placa conmemorativa y se habían incorporado a la mesa el secretario general del PP, Alfonso Rueda, y el candidato en Vilagarcía, Tomás Fole. Hablaron los hermanos Durán, habló Rueda, pero la más esperada era la intervención de Don Manuel. Fraga necesita ayuda para levantarse de la silla pero ante el micro se crece. «Hoxe ata se lle entendeu», comentaba un incondicional. Fraga sólo recurrió a los papeles para censurar la llamada ley del litoral pero le bastó su elocuencia para criticar «a quenes queren revivir a mal chamada memoria histórica», o para advertir de la pérdida de los «valores da sociedade» y denunciar el incumplimiento del Plan Galicia. «Por iso hai que ir votar», concluyó. Iban a dar las tres y los jugos gástricos empezaban a trabajar. En la mesa esperaba un trozo de empanada y vino y pronto empezaron a desfilar raciones de pulpo á feira , a repetir. Con los estómagos satisfechos llegó la hora del baño de masas. Una nube de simpatizantes flanqueó la mesa presidencial buscando el autógrafo y la mano de Don Manuel. Repartió besos entre las mujeres y algunos se llevaron un afectuoso abrazo como Serafín Santórum y otros viejos amigos. La queimada no figuraba en la agenda del gabinete de prensa de Fraga, pero la hubo. Sólo tuvo que coger el cazo y remover un poco el aguardiente llameante, lo suficiente para que los fotógrafos tomaran la imagen por la que estaban esperando. La liturgia siguió con la partida de dominó. A la mesa con Fraga se sentaron Pepe el del Altamira, Manuel Brea de Corón y Ernesto de Baión. Como en la taberna, pero con más bullicio. Niños y mayores se disputaban un hueco para ver como Don Manuel sacaba el seis doble.