Aznar y Clinton

AROUSA

ENTRE LÍNEAS | O |

11 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

LA FIGURA del ex presidente es peligrosa. Esa clase ociosa, desocupada y resabiada que inevitablemente crea la democracia debería estar regulada por ley. Sólo lo está para que les paguemos sueldos de por vida, pero no para impedirles llenarse la boca con chorradas o hacer caja poniéndose al servicio de hombres poderosos que sólo sirven al dinero y no al país que presidieron ni a los ciudadanos que pagamos sus nóminas vitalicias. Aznar, además de explicarles a unos universitarios americanos que España fue invadida por los musulmanes, ha dicho ahora que no quiere que nadie le impida beber ni conducir deprisa. Puedo entender que no le pongan las normas, pero incitar a saltárselas no es responsable ni propio de un tipo que tuvo nuestro futuro -bueno, nuestro pasado- en sus manos. Podría hacer como Clinton, que ha montado una fundación -una de verdad, no como la Faes- para lograr abaratar en los países subdesarrollados los medicamentos que curan el sida. Así, da buen ejemplo y se gana el sueldo que le pagan los contribuyentes. Qué diferencia.