La Diputación no fija fecha y supedita la obra a un pacto con los dueños Louzán dice que la operación, que afecta a 16 viviendas, no se llevó a cabo por culpa del Concello
28 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El nuevo edificio del Museo de Pontevedra ya puede contemplarse desde las calles Sierra y Padre Amoedo. Sin embargo, apenas si es posible divisarlo, especialmente en lo que atañe a su fachada norte, desde el otro lado de la ría. Un edificio de 16 viviendas se interpone entre el mar y la obra de los arquitectos Pesquera y Ulargi. La operación derribo de estas 16 viviendas fracasó de plano, pero la Diputación dice ahora que se llevará a cabo algún día, eso sí, sin poner fecha. Hace sólo una semana, el responsable provincial de Cultura, José Juan Durán, explicó que de momento no hay esperanza alguna de despejar la perspectiva y abrir la vista al casco antiguo, que se divisa desde el mar a la entrada de la ciudad, para que pueda verse el nuevo Museo. Este fin de semana el presidente del ente provincial, Rafael Louzán, manifestó que la demolición de los 16 pisos se llevará a cabo «más tarde o más temprano». Pero no fijó fecha alguna ni ningún horizonte temporal con lo que, de momento, estas manifestaciones son sólo una declaración de voluntad futura. El dirigente popular dijo que, en cualquier caso, la operación se llevaría a cabo «de acuerdo con los vecinos» y admitió que a corto plazo está descartada porque no se dan las «circunstancias» necesarias. Asimismo volvió a culpar al Concello del fracaso de la misma por no dar facilidades urbanísticas para el traslado de los vecinos a otras viviendas. Tras el fracaso del primer intento para llegar a un acuerdo con los vecinos, la Diputación no aportó tampoco ninguna fórmula nueva que pudiera interesar a los propietarios. Simplemente, descargó en el Concello la responsabilidad del fracaso de la propuesta por no ofrecer facilidades urbanísticas. Algunos dirigentes provinciales se negaron incluso a seguir hablando del asunto públicamente. Desde entonces, no hay referencias de nuevas negociaciones con los afectados.