ENTRE LÍNEAS | O |

24 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS TIEMPOS cambian. El éxito del ayer sólo garantiza un pasado brillante, pero el futuro se debe ganar día a día y la pugna está dura. Muy dura. Hacen bien los hosteleros de O Grove en dejar de mirarse el ombligo y hacer autocrítica. A Toxa fue en su día un referente turístico mundial, fue también uno de los primeros lugares de España en los que se pudo jugar al golf o que fue famoso por su balneario. O Grove se convirtió así en un municipio pionero en el turismo de calidad. Se llenó de famosos, de restaurantes y de hoteles y aprendió a dar servicios que en otros puntos del Estado eran impensables. Pero esos días de vino, rosas y glamur pasaron. Hoy hay cincuenta mil campos de golf en España y tropecientos balnearios. Si los mecos quieren seguir viviendo en buena parte del turismo se tienen que poner las pilas. Deben volcarse en deportes de moda como el submarinismo, la hípica y fomentar una imagen verde y de respeto a la naturaleza. Una imagen en la que el casposo, cutre y anticuado tiro al pichón no pega ni con cola.