CC. OO. teme que Ence esté negociando su cierre en Lourizán a cambio de concesiones eólicas
AROUSA
El presidente del comité de empresa de Ence, Manuel Rivas Teso, y el secretario comarcal de Comisiones Obreras, Xosé Luis García Pedrosa, manifestaron ayer el temor de los trabajadores a que la Xunta de Galicia pueda estar negociando con el grupo empresarial el cierre de la fábrica en Lourizán a cambio de concesiones eólicas. Basan sus sospechas en que pese a los reiterados anuncios del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, sobre negociaciones con la empresa para que ésta abandone la ría, «el traslado es inviable y ahora el propio Touriño ha dejado claro que no habrá financiación pública para el mismo». Rivas Teso recordó que la empresa lo tiene muy fácil, «porque no necesita a fábrica de Pontevedra para seguir ganando dinero, ya que puede llevarse la producción a Navia y a Uruguay. Sin embargo, nosotros sí necesitamos esta fábrica para vivir». Los representantes del comité y de Comisiones Obreras celebraron ayer una rueda de prensa para exigir su derecho a participar en cuanta negociación se lleve a cabo sobre el compklejo industrial de Lourizán. «No nos sentimos represnetados en esas conversaciones entre la Xunta y la empresa», señaló García Pedrosa, quien recordó que el proipio Touriño se comprometió, cuando era candidato a la presidencia de la Xunta, a convocar una mesa de concertación sobre el futuro de Ence en la que estuvieran presentes todos los implicados. Para recordarle ese compromiso y para conocer de primera mano qué se está negociando con la empresa, el sindicato solicitó ayer mismo una entrevista con el presidente de la Xunta. Manuel Vázquez Por su parte, el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, dijo áyer, en declaraciones a la agencia EFE, que «lo sustantivo» en el caso de Ence es la decisión del Gobierno de que se tiene que marchar de su actual ubicación, ya que no puede seguir en 2018 cuando concluye su concesión. Vázquez recordó, antes de conocerse la petición de entrevista de los representantes de los trabajadores, que la construcción una fábrica de estas características, son cuatro o cinco años, por lo que aún hay «un buen recorrido». Señaló también que Ence apuesta por cerrar los ciclos del papel, por la biomasa y por el mercado de CO2, lo que «allí nunca se podría hacer», por lo que «tiene que pensar en su traslado». El conselleiro ofreció su colaboración a Ence «para que Galicia siga teniendo una empresa de estas características, muy importante para el sector de la madera».