Un vecino de Meis agrede brutalmente a una pareja en el centro Vilagarcía
AROUSA
La policía local redujo al agresor cuando propinaba patadas en la cabeza al un hombre Las víctimas estaban tiradas en el suelo, en plena calle y sobre un charco de sangre
13 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Un violento suceso levantó la alarma entre los vecinos de la calle Castor Sánchez de Vilagarcía, en pleno centro de la ciudad arousana. Eran las cuatro menos diez de la madrugada del jueves al viernes cuando en las oficinas de la Policía Local se recibió una llamada advirtiendo que en este lugar había un hombre agrediendo a dos personas. Cuando los agentes municipales se personaron en el lugar de los hechos comprobaron como R.L.E.R., un vecino de Meis de 38 años de edad, estaba dando una brutal paliza a un hombre y a una mujer. En el momento en el que la policía se acercó al lugar hallaron al meisino propinando fuertes patadas en la cabeza al hombre, un vecino de Vilagarcía de 54 años de edad y cuyas siglas son G.R.B.B.V., el cual estaba tirado en el suelo sobre un gran charco de sangre y junto a una mujer que también había recibido muchos golpes y que fue identificada como M.I.R.A., de 53 años y con domicilio legal en Barcelona. El vecino de Meis fue inmediatamente reducido e introducido en el vehículo policial. Posteriormente, los agentes trataron de atender a las víctimas, que presentaban fuertes moratones y golpes en los ojos y en todo el rostro. Además, sangraban de forma abundante por nariz y boca y se quejaban de fuertes dolores que les impedían moverse. Ante la gravedad de las heridas que presentaba la pareja, la Policía Local requirió de forma urgente la presencia de una ambulancia del 061, que se presentó en la calle Castor Sánchez y los evacuó al Hospital do Salnés. Ella podría perder un ojo Posteriormente, y para conocer el estado en el que habían ingresado los dos agredidos, la Policía Local contactó con el hospital, desde donde les informaron que, a la espera de finalizar las pruebas que permitirían hacer un diagnóstico concreto, todo parecía indicar que las heridas que presentaban tanto el hombre como la mujer eran de carácter muy grave. De hecho, tras la primera inspección los facultativos incluso temían que ella pudiera llegar a perder un ojo. El vecino de Meis causante de la agresión hizo uso de sus derechos y solicitó ser atendido en el ambulatorio de San Roque, a donde fue trasladado de forma que pudiera ser examinado por los médicos. Posteriormente, R.L.E.R. fue conducido a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, en cuyos calabozos quedó retenido a la espera de que pase a disposición judicial para prestar declaración y para que se decida si ingresa en prisión o no y de qué cargos se les acusa.