El Palomar
28 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La fundación Amigos de Galicia dio ayer una muestra más de su importante labor social. Pero no fueron los únicos. En el auditorio de Vilagarcía presentaron las nuevas becas universitarias Toño Costa, dirigidas a discapacitados físicos y psíquicos. Gracias a la solidaridad de la empresa Costa Arousa S.L., dos personas discapacitadas podrán acceder a estudios universitarios con el apoyo de esas ayudas. Dotadas con 1.500 euros cada una, las becas están destinadas a pagar el primer año de matrícula, aunque la intención es que la iniciativa tenga continuidad hasta que los agraciados finalicen la carrera. Arropando ese acto estuvieron no sólo muchos de los integrantes de la fundación, con su presidente Jesús Busto a la cabeza, sino también el propio constructor Toño Costa , y representantes de agrupaciones políticas y sociales de Vilagarcía, entre ellos Xosé Castro Ratón y Tomás Fole . Para celebrar un buen gesto no hay nada mejor que una buena comida. Así que tras la presentación de las nuevas becas, los integrantes de la fundación Amigos de Galicia y sus invitados se trasladaron al restaurante Arealonga de Vilagarcía, donde dieron cuenta de un buen almuerzo y, por supuesto, de un rato de agradable charla. Disfrutar de los buenos restaurantes de la comarca siempre es un placer. Pero comer en casa también tiene su aquel. Claro que el secreto de una buena comida casera está, en buena medida, en la calidad de la cesta de la compra. Para ello, la oferta arousana se enriquece a partir de hoy con una nueva superficie. Está en Vilanova, a un paso de la rotonda que da acceso al puente de A Illa, y es un Eroski Center. Ayer tuvieron lugar los actos de inauguración del supermercado, que compitieron en concurrencia con la mismísima Festa do Momo. Fue la sorpresa del pleno de O Grove. El alcalde, Miguel Ángel Pérez , llegó con muletas y escayola. El motivo de tan singular atuendo, que entorpecía la ya conocida elegancia del alcalde meco, fue una desafortunada caída que le produjo la rotura del peroné. El accidente tuvo lugar en las propias escaleras de la casa consistorial, pero parece que eso no le va a provocar miedo escénico alguno. Al día siguiente de la caída, estaba ya en el pleno. El regidor debe bajar algo el ritmo de trabajo aunque ahora mismo está ya camino de Argentina. A la vuelta, ya sabe: a eliminar las barreras arquitectónicas de la casa consistorial que, no es por nada, pero falta hace.