Cuarenta trabajadores abuchearon y pitaron al equipo de gobierno Los votos de PSOE y BNG sirvieron para aprobar el proyecto de televisión digital
22 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a corporación de Vilagarcía se reunía ayer en una sesión extraordinaria para debatir la incorporación del municipio al proyecto de televisión digital terrestre. Sin embargo, aunque volvía a pleno un punto que había supuesto, en su primera ocasión, una de las grandes derrotas del gobierno de Javier Gago, el asunto pasó finalmente a un segundo plano. La protesta que unos cuarenta funcionarios municipales organizaron coincidiendo con la sesión plenaria restó protagonismo al orden del día. Antes del pleno, los trabajadores lograron recabar la firma de los cuatro portavoces de la oposición, Xosé Castro Ratón, Tomás Fole, Juan Fajardo y José Luis Rivera. Todos ellos rubricaron un documento en el que se comprometían a instar al gobierno local a que llegue a un acuerdo con los trabajadores en cuanto a sus demandas económicas, así como a rechazar cualquier presupuesto en el que no se incluya un acuerdo firmado con el consenso de la plantilla. Esa petición de negociación con los trabajadores la retomaron los cuatro portavoces de la oposición durante sus turnos de intervención. Sus palabras fueron aplaudidas por los manifestantes que, sin embargo, respondieron a las alocuciones de Gago dando la espalda a los ediles. Pero sus gritos de «menos televisión e máis negociación» no fueron escuchados por la corporación, que al final dio el visto bueno a la incorporación de Vilagarcía al proyecto de televisión digital. Lo hizo con los votos a favor de PSOE y BNG, la abstención de IVIL y el voto en contra de PP e IU. Tanto el PSOE como el BNG coincidieron en que es necesario que la capital arousana se sume a este proyecto y que el trámite que ayer se sometía al criterio de la corporación sólo era un primer paso en ese camino. De ahí que decidiesen dar su apoyo al punto. Los demás grupos incidieron en que hay cuestiones más urgentes que la televisión local y, aprovechando la presencia de los funcionarios, pusieron el ejemplo de su situación. Al finalizar el pleno, los trabajadores despidieron con silbidos y abucheos al equipo de gobierno, mientras que el alcalde les recordó que «es de mala educación dar la espalda».