ENTRE LÍNEAS | O |
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.MUCHO se ha hablado sobre la contaminación que generan las bateas. Los propios mejilloneros lo reconocen, aunque aún nadie se ha atrevido a meterle mano al asunto. El caso es que los que hemos bajado al fondo sabemos que llega a haber metros y metros de lodo. Ahora una empresa de A Illa tiene un proyecto para construir pequeñas bateas a modo de papeleras de forma que los mejilloneros puedan depositar allí algunos de los residuos que genera su actividad. Es una buena idea. Se lleve a cabo o no, la realidad es que debemos empezar a pensar que si queremos seguir presumiendo de que tenemos la ría más productiva del mundo tenemos que luchar contra la contaminación en todos sus frentes. Y no sólo contaminan las fábricas y las personas. No. También lo hacen las granjas de acuicultura, los pescadores que tiran un montón de basura al mar, los mariscadores y, por supuesto, los mejilloneros. La ría es sagrada. Igual que debemos rechazar el tráfico de hidrocarburos hay que empezar a ponerse las pilas para que las bateas dejen de contaminar.