El Palomar
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La educación vial es una de las grandes tareas a mejorar en nuestros días. Más allá de las grandes desgracias que se suceden día sí y día también, muchos pequeños incidentes se podrían evitar si todos pusiéramos de nuestra parte. Con la apuesta ya perdida con muchos de los mayores, que guían los volantes como si estuvieran en el salón de su casa conduciendo el coche de Fernando Alonso, en Cambados han decidido aleccionar al personal ya desde pequeñitos. Así que, ayer se presentó José Manuel Duarte en el centro de A Merced para dar las primeras lecciones sobre seguridad vial a los rapaces de la villa. Los niños, que suelen prestar interés a todo lo que les llama la atención, reflejan en sus rostros que lo que les contaron les hizo gracia. Lo cierto es que en estas lides, como en todas las que desempeña el sargento de la policía cambadesa, Duarte suele estar especialmente afortunado. Conecta con los rapaces y les hace ver la importancia de hacer caso a las señales. Hay que cruzar por los pasos de peatones, esperar a que los semáforos se pongan en verde, hacer caso a los policías -que están para muchas cosas que para poner multas, pese a lo que parezca-, y todas estas cosas que muchos mayores no cumplen. La charla de ayer dio el banderazo de salida a las jornadas de seguridad vial que este año se celebrarán en Cambados. Unas jornadas que en Semana Santa guardan una sorpresa para todos los jóvenes de la villa Los que hagan más caso a las lecciones podrán montar en kart y darse un garbeo por A Calzada. José Antonio García, no hay duda, es un hombre de llegada. Hace ocho años, el Partido Popular de Vilagarcía lo designó candidato a la alcaldía para, en cuestión de semanas, acabar destituyéndolo a raíz de su abierto enfrentamiento con los entonces dirigentes de una agrupación que presidía Pablo Crespo , mano derecha del poderoso Xosé Cuíña . El médico afincado en la capital arousana, que cada día cruzaba media geografía gallega para asistir a su puesto de trabajo, en Pobra de Brollón, no desistió. En el 2003, figuraba como número ocho de la candidatura conservadora a la alcaldía lucense. Ahora, es él quien lidera la lista. Es más, esta misma semana se ha convertido en alcalde de la villa. Dos de sus antecesores ingresaron en prisión y su inmediato predecesor dimitió. ¿Quién ha dicho que el reto es fácil? Ánimo.