ENTRE LÍNEAS | O |
16 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.EN LA FERIA de la tecnología de Hannover, en Alemania, se han presentado las pantallas de plasma más grandes del mundo, lo último en cadenas de música y hasta un televisor que se instala en la bañera o en la ducha, para poder ver tu programa favorito o las noticias mientras te lavas. La tecnología nos invade. Nos la meten por los ojos y nos mandan un mensaje subliminal y continuo que dice compra. No obstante, la mayoría de los adelantos tecnológicos son una chorrada. No valen realmente para nada y no cuajan. Piensen en los laserdiscs, los minidiscs, los compac disc portátiles o las licuadoras. Todo inventos que han aportado poco al progreso. Sin embargo, tanto avance no sirve para evitar que en el colegio de San Tomé, como en tantos otros centros educativos gallegos, la simple rotura de una tubería inunde los bajos del edificio y deje sin clase a un montón de niños. Y sin saber qué hacer a un montón de padres que se habrán tenido que hacer cargo de las criaturas en sus horas de trabajo. Y es la segunda vez que pasa. Para tomar nota.